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lunes, 8 de agosto de 2011

Fullmetal Alchemist, el buen shonen


Realmente ha habido momentos en los que pensaba que esta entrada nunca llegaría. Ha sido una travesía larga que comenzó hace ya unos años con el primer anime de Bones y acaba con una lectura, por fin definitiva y completa, del manga editado aquí por Norma Editorial. Efectivamente hablo de Fullmetal Alchemist, la serie manga más aclamada de Hiromu Arakawa y uno de los shonen con mejor reputación internacional de los últimos tiempos. En realidad no es casual que haya optado por esperar a que finalizara y saliera editada toda la serie para soltar mi opinión sobre la misma dado que, según mi parecer, hay historias que merecen ser leídas del tirón y esta es una. FMA tiene una estructura que invita a ser devorada de golpe mucho más que otras y esto se debe a tres cosas: duración, esquema y guión. Una serie que dura 27 tomos, con un esquema lineal que evade los arcos de relleno y un guión estructurado en base a una historia central con la consecuente menor importancia de las secundarias sin duda es idónea para ser leída así. Estas tres cosas son fundamentales, creo yo, para entender la buena acogida de este shonen entre el público. Porque no olvidemos cuales suelen ser las lacras del shonen que triunfa: destrucción del guión (y del interés) por duraciones exageradas aunque alguna honrosa excepción haya. E incluso podemos dar gracias que la revista Shonen Gangan, donde se publicó FMA en Japón, optara por aceptar las condiciones, imagino, previstas por la autora, cosa que tampoco suele ser de lo más habitual.

"Y los usa a todos!"

Y luego viene todo lo demás. Una vez demostrado que FMA tiene de su parte una duración ajustada y una historia donde todos los eventos y giros se suceden hacia un mismo objetivo le cuesta poco a Arakawa completar el repoker con unos personajes carismáticos y con adornos narrativos varios para darle el toque de miel a su serie. Seguramente los personajes de esta serie sean su mejor baza de cara a la galería, posiblemente más incluso que la propia historia. Los hermanos Elric se presentan como los protagonistas, unos jóvenes que acarrean un pasado traumático y que deciden tirar adelante para solucionar sus errores y espantar así los fantasmas del pasado. Lo curioso del asunto y una constante a lo largo de la serie es que estos personajes traumatizados que presumiblemente invitaban a personalidades cerradas y ofuscadas sean protagonistas de los gags más hilarantes de toda la serie. E insisto, pasa con todos los personajes. Desde Mustang a Ling, pasando por los homúnculos o Scar, nadie se salva de esa doble vertiente oscura-humorística. Y desde luego se agradece mucho y me congratulo que haya funcionado tan bien cuando no es un recurso fácil de usar. Y luego está el enorme cariño demostrado hacia ellos. Arakawa pone en juego durante el desarrollo de la serie a muchos personajes y en mayor o menor medida los desarrolla cuando la mayoría de autores suele sudar de hacerlo. Yo siempre lo digo (aunque es pura teoría): ten a tu lado a los secundarios, desarróllalos y las probabilidades de éxito de la serie se te disparan exponencialmente. Luego tenemos la historia con sus recursos. Desde mi punto de vista FMA no creo que se diferencie de otras series por su historia pues tiene mucha de las señas de identidad del genero como la acción (que no falten unos buenos combates), los elementos fantásticos (alquimia y waidan), ideologías muy definidas (bien vs mal+ algunos grises) y enemigos con ansias de cargarse cosas y controlar otras (Padre y homúnculos). Por suerte hay otro elemento en juego por el cual la serie se ha ganado el respeto del lector más exigente: los toques seinen. No hay momento más bruto en toda la serie que el de la niña quimera y su destino. Arakawa plantea ahí un elemento dramático de primer nivel que conciencia al lector al instante y le introduce en terreno adulto. De haber seguido por ese camino seguramente estaríamos ante otra serie bien distinta. Luego está la misteriosa figura blanca sonriente que plantea temas de altos vuelos también. Arakawa, lógicamente, vuelve al shonen de inmediato y deja esas pinceladas presentes hasta su mismo final. Otro minipunto más para la serie.

Y por ultimo y no menos importante tenemos el estilo de dibujo e ilustraciones de Arakawa. Apuesta por trazos limpios y no demasiado repetitivos consiguiendo diseños bastante diferentes. Buenos encuadres, buenos fondos y mejorable en algunas escenas de acción. Sin duda esta autora resulta ahora mismo un exponente importante para el manga shonen junto a las CLAMP (bueno, cuando hacen shonen, claro). No es la nueva Rumiko Takahashi pero sí puede sentirse superior a otras compañeras tales como Akira Amano, S. Teshirogi o K. Hoshino entre otras.

En fin, gran serie, de las mejores de los últimos tiempos. Interesante, divertida y entretenida. Los pocos bajones que experimenta son perdonables y quedan mitigados ante los grandes momentos de la misma. Otra manera de hacer shonen y quizás el ejemplo a seguir por autores noveles (y no tanto). Ahí queda eso.

Salu2!

PD: Sí, hasta el final boss puede ser perdonable xD

domingo, 27 de febrero de 2011

Cuando Urasawa homenajeó al Dios del Manga



PLUTO – ANALISIS MANGA

Hace ya unos añitos mentes pensantes de Shogakukan apostaron por algo arriesgado: juntar a Tezuka con Urasawa. La idea de rescatar clásicos y ponerlos en manos ajenas no era una opción que yo contemplase para alguien como Naoki Urasawa, muy dado a concebir sus historias íntegramente desde cero pero llegó el día del anuncio y a muchos se nos cayeron los huevos al suelo: Urasawa homenajeará a Astroboy en una serie llamada Pluto. El escepticismo era total. De toda esa colección de obras que parió el Dios del Manga, ¿por qué rescatar una de las más alejadas conceptualmente de lo que viene siendo y representando hoy día Urasawa? Pues bien, la cosa comenzó a ponerse en marcha. La Big Comic Original sería la revista, Urasawa y Takashi Nagasaki los autores y Makoto Tezuka (el hijo de Osamu Tezuka) el supervisor de dicha obra.

Una vez leída y asimilada, Pluto representa un claro acierto de la industria del manga. Es verdad que se concibió para conmemorar el aniversario del inicio de la serie animada de”Tetsuwan Atom” (Astroboy) pero lejos de ser una propuesta curiosa y meramente conmemorativa, coge forma propia y se convierte en una obra muy destacable ya desde el mismo primer capítulo. Las primeras páginas de esta historia son suficientes para ver que Naoki Urasawa iba a dejar patente su sello personal y que no solo iba a ser un homenaje o simple transcripción de “El mejor robot sobre la faz de la tierra”, saga de Astroboy en la que se basa esta Pluto. Urasawa toma como protagonista a Gesicht, un agente de la Interpol que comenzará a investigar la muerte de algunos de los robots más perfectos del mundo así como personajes destacados en el fomento y defensa de los derechos robóticos. Urasawa, con ese punto de partida, lo tiene fácil para desarrollar sus esquemáticos thriller, plagados de giros argumentales, interesantes subtramas o planteamientos críticos que inviten al lector a darle vueltas. No es extraño, por ejemplo, que sitúe esta historia en un contexto de posguerra entre unas ficticias Persia y Tracia que irremediablemente nos recuerdan a hechos recientes ocurridos en Irak. Pero aunque Urasawa haya tenido cierta libertad para tejer la historia, Pluto destila mucha de la esencia original de la obra en la que se basa. Verle los caretos a Astroboy, Ochanomizu, Uran o el Dr. Tenma o al resto de robots de la original o el mensaje antibelicista y de denuncia hacen que tengamos totalmente presente al señor Osamu. Y es que por muy cambiados que veamos a Heracles, Epsilon y cía. por las claras diferencias artísticas entre ambos autores la sensación de respeto a la esencia original está presente.

La serie, a pesar de no llegar al centenar de capítulos, plantea un único problema: Urasawa coartado por una historia ya creada. En general para nadie es un impedimento este hecho pues la historia no pierde ningún interés por ello e incluso es totalmente disfrutable y viable sin saber nada de la historia original pero da la sensación de que podía ser mucho más sin algunas barreras que lógicamente están puestas para no perder el efecto homenaje que representa esta historia. Los fans más acérrimos de Urasawa es posible que no hayan encontrado en esta Pluto las delicias de alguna de sus obras anteriores ante la falta de registros que suele emplear el autor. En cualquier caso, todos sabíamos que sería una obra menor dentro de la bibliografía del autor.

En definitiva, tenemos 8 tomos en una edición esplendida de Planeta (quien te ha visto y quién te ve) a una más que decente relación calidad/precio. Gran serie pero sobretodo gran homenaje al maestro Osamu Tezuka. Nunca Urasawa estuvo tan cerca de codearse con dioses.

Salu2!

PD: Y ahora queremos que nos traigan Billy Bat, yeah!!

sábado, 24 de abril de 2010

Lecturas cómicas: El Almanaque de mi padre


Me gusta Taniguchi. Me gustan sus formas narrativas y me gustan sus historias costumbristas en las que siempre se respira algo especial, algo alegórico. Por desgracia no he leído tanto de su bibliografía como me gustaría pero basta con echarle un vistazo a tres o cuatro de sus obras (a ver si próximamente reseño Barrio Lejano) para entender cómo piensa este autor, sin duda, una referencia dentro del comic japonés. El Almanaque de mi padre tal vez sea una de sus obras más reputadas y admiradas a pesar de ser (a su vez) una de las más breves del autor nacido en Tottori. Y precisamente a Tottori nos desplazamos para entender esta historia de relaciones personales. Yoichi había idealizado a su familia cuando era pequeño y miraba con felicidad su entorno personal hasta que un incendio (el de 1952) asoló gran parte del pueblo. Las consecuencias de aquello se trasladarían inmediatamente a su familia provocando cambios importantes en el seno de la misma, especialmente en Yoichi, que comenzaría a sentir como la alegría se transformaba en desesperanza y tristeza. Años después Yoichi volverá a su pueblo natal y deberá hacer frente a sus fantasmas y a la figura de un padre al que nunca llegó a conocer.

Argumentalmente la historia no es ninguna maravilla, no nos encontraremos una obra soberbia pero Taniguchi es un maestro del retrato, de la historia intimista y de la sobriedad narrativa por lo que esas bazas son más que suficientes para entrar en el terreno que nos propone y disfrutar de esta obra sin ningún tipo de traba. El análisis que hace de la familia japonesa tradicional destacando algunos de sus clichés característicos o simplemente el enfoque cuasi universal que dibuja sobre una relación padre-hijo son simplemente deliciosos. Y todo narrado siempre desde la más absoluta naturalidad y sin recurrir a tópicos ni a reclamos exagerados lo cual le permite ser tremendamente realista y creíble. Y para profundizar en la idea que busca transmitir el autor consigue un dibujo sobrio, con un trazo muy limpio que lo único que hace es favorecer la compresión lectora. Taniguchi, al igual que otros, peca de repetición en sus diseños y no sería raro que en ocasiones no supiéramos quien está hablando de lo que llegan a parecerse los personajes entre sí pero bueno, siempre queda relegado a problema menor.

La edición de Planeta se encuadra dentro del formato Biblioteca Pachinko por lo que podéis respirar tranquilos los amantes de las buenas ediciones. Ésta para más inri viene sin sobrecubierta pero con tapas duras y con sentido de lectura occidental lo que me hace pensar que Planeta sabía de la posibilidad de ser adquirido por más tipos de lectores por la temática que trata. No sé si lo habrá conseguido. En resumen, El Almanaque de mi padre es un viaje hacia nosotros mismos y un intento de entender las relaciones familiares. Taniguchi borda una historia atemporal y que siempre recomendaré. Ya sabéis, a por ella.

Salu2!

PD: La siguiente será Barrio Lejano

viernes, 16 de octubre de 2009

Lecturas cómicas: Tsubasa Reservoir Chronicles


Se ha acabado Tsubasa Reservoir Chronicles y lo ha hecho en el capítulo 232 aunque para ser más exactos ha sido en un epilogo que bien podría funcionar como un 233. El caso es que después de unos añitos con esta serie las CLAMP le han dado un carpetazo algo difuso y tan abierto que me hace malpensar sobre si esto es un fin o es simplemente un punto y seguido. Si quien firma esta serie fuera otro u otra creo que la cosa estaría más que finiquitada pero estando detrás estas cuatro tías me temo que va a ser más bien lo segundo y a dos indicios me remito. El primero no nos pilla desprevenidos porque ya hemos visto numerosos ejemplos de crossovers en series clamp como pueden ser los de Tokio Babylon y CLAMP Detectives en la propia X donde incluso llegamos a ver la conclusión de la primera de las citadas. Por tanto y viendo que Tsubasa es la apuesta crossover más contundente hecha por estas autoras, ¿sería tan raro una continuación en otra serie? NO.

El segundo es el filón comercial. Como tontas no son, iniciaron dos series unidas argumentalmente (xXxholic y TRC) y quien picara con una sentiría curiosidad por la otra lo que implica a la larga más ventas. Luego, para que el lector no pensara que estaba leyendo lo mismo desde distintos ángulos perfilaron para ambas series un camino propio o mejor dicho, una seña de identidad. Mientras que Holic toqueteaba claramente con el seinen, TRC se iba más hacia el shonen pero siempre dejando bien claro que los nexos argumentales iban a estar ahí. Cuando consideraron que la cosa estaba llegando al final, precipitan una de las dos series (TRC) pero con final abierto y dejan fluir a la segunda (Holic). Total, ¿qué hemos conseguido? Que xXxholic continúe y que TRC pueda hacer acto de presencia en ésta dejando evidencia que la jugada comercial es tremenda y más viendo que ya está anunciada xXxholic-Rou, una “continuación” de la holic que conocemos. Por tanto, yo preveo que es un final entre comillas.

(ALGUN SPOILER- OJO)

¿Qué decir del final? Desde mi punto de vista no ha sido nada decepcionante pero sí que es verdad que te quedas con cara de querer más información y más explicaciones después de casi 6 años de serie. En principio no sería para alarmarse porque parece que el puzzle se completará en xXxholic pero eso no quita que TRC como historia independiente haya quedado un poco hueca a nivel argumental. Si las Clamp pretendían usar TRC únicamente como la historia de Syaoran y Sakura entonces el final es complaciente y más que correcto. Si buscaban algo más global entonces el resultado es justo el contrario. Todo muy subjetivo y a gusto del consumidor.

Cuando comencé a interesarme por esta serie el principal reclamo eran sus protagonistas: Syaoran Li y Sakura Kinomoto. Recuperarlos de Cardcaptor Sakura era casi una demanda popular y verlos algo más creciditos puso las expectativas por las nubes. Tras este final nos damos cuenta que las conexiones con CCS han sido muy indirectas, casi como de homenaje y no propias de una continuación y ésto, que en principio debería haberle pesado a la serie, no lo acaba haciendo y sale bastante airosa y reforzada como serie independiente. Para confirmar eso introdujeron varios personajes nuevos como Fye y Kurogane, que completarían el elenco protagonista de esta curiosa historia. Si me pongo a sacar sus pros y contras la cosa podría quedar así:

PROS

1. Tremendo homenaje a una gran parte de sus series que denota el cariño de estas tías por sus obras.

2. Conexiones místicas con Holic. Les sale bastante bien la apuesta de combinación.

3. Sucesión de sagas fantabulosas: Outo/Otto – Tokio – Infinity – Celes – Nihon – Clow Country. Todas rallan a un nivel esplendido.

4. Fye, Kurogane y Mokona. Los dos primeros son la frescura que necesita una serie como esta plagada de caras conocidas. Tremendos personajes y tremendas historias que arrastran a sus espaldas. A Mokona no me hubiera importado que se la hubieran cargado en un principio (malos recuerdos de Magic Knight Rayerath supongo) pero luego le coges cariño y todo.

CONTRAS

1. Piffle (aspira a ser lo peor que ha hecho Clamp en su historia).

2. Fei Wang Reed. No se ha explicado nada claro.

3. Paradojas espacio-temporales. Han dotado a la serie de una complejidad brutal a nivel argumental pero odio la sensación de que mis conclusiones sobre la serie sean demasiado frágiles por culpa de esas paradojas. A veces me pregunto si estos lios que se montan los autores los acaban entiendo o no ellos mismos…

4. Vampiros. No es que no me gusten, es que directamente adolecen del mismo problema que Fei Wang y han quedado sin una referencia clave sobre su implicación en esta serie.


Por último no quería olvidar el dibujo. Se generó algo de polémica en su día (no mucha tampoco) donde se le acusaba a CLAMP de cierto pasotismo con el dibujo de la historia. Es verdad que TRC adolece del detallismo de las obras antiguas pero sin embargo sus coloreados/colorspreads siguen siendo de la calidad de los antiguos e incluso algunos superiores lo que me lleva a pensar que el cambio en su estilo sea más bien por su coyuntura actual que algo buscado. Por ejemplo, Tsubasa veía al mes de dos a tres capítulos en el mejor de los casos pero también llevaban Holic y Kobato por lo que quizás buscaran un dibujo más facilón que les permitiera llevar ese ritmo de publicación. Qui lo sa

En definitiva, si me preguntáis si merece la pena su lectura yo os diría que sí pero deberéis hacer el esfuerzo de compaginarla con holic para tener una buena compresión del meollo. Se escapa de ser un shonen del montón pero tampoco os encontrareis una maravilla imprescindible, de hecho, la propia holic me ha ido conquistando más que la reseñada conforme ha ido pasando el tiempo. En vuestras manos queda.

Salu2!

PD: Ya veremos que hacen con xXxholic · Rou…

PD2: Crocodile y Doflamingo le quieren dar a Jozu; Madara quiere…(misterio)…¡dominar el mundo!; Hiyori rebanada por la mitad (Tite tira hacia el gore); Erza se pone chula ante Midnight; ¿Aspros de Géminis? WTF; Junas y la cría dejan tocado a Lan; las chicas de Kunieda también se unen a la festividad mamporrera.

domingo, 4 de octubre de 2009

Eagle #5 – La Forja de un presidente


(Puede colarse algún spoiler)

Se acabó. Se acabó mi andadura con esta serie prácticamente un año después de haberla empezado (llegó como novedad al Saló del Manga de BCN de 2008) y no puedo estar más satisfecho de haberlo hecho. Tremenda serie y tremendo seinen que se posiciona como uno de los mejores que he tenido el placer de leer y no solo por su temática sino también por todo lo que un autor como Kaiji Kawaguchi consigue plasmar. Es un manga de los que no generan pasiones y de esos que puedes mirar por encima en una librería con recelo pensando si realmente será bueno o algo del montón. Yo me decanto por lo primero pero antes de entrar de lleno y hacer una valoración global voy a escribir algo sobre este quinto volumen que cierra la serie.

Este quinto tomo era el que iba a determinar la valoración global de la serie. Había miedo de qué pasaría y como pasaría pero la sucesión de acontecimientos simplemente te empuja a más y más. Es tremendo como un tocho que roza las 600 hojas consiga una vorágine que cuesta de soltar por mucho que quieras. El primer punto de parada es el del sindicato aeronáutico (el nombre es más largo xD) donde Kozlov y Ramal, como sus dirigentes, son el punto clave de los primeros capítulos. Al principio me estaba pareciendo un punto de parada algo innecesario por parte del autor pero luego vemos que no, que el plan de Yamaoka para con uno de los sindicatos más poderosos no eran líos y corruptelas del pasado sino el mensaje del que hace gala en los primeros tomos y una estrategia para dividir a unos afiliados de tendencia más bien republicana. La segunda parte del tomo se acerca a un tema fundamental y el mejor de largo del tomo: el racismo. Y sorprende como lo introduce porque rompe algo con lo que hasta ahora podíamos pensar de Ken Yamaoka y porque el debate es tan amplio que Kawaguchi lo potencia con la introducción de un personaje como Clooney, guardaespaldas personal del candidato demócrata. La acción, la incertidumbre y los homenajes se hacen por momentos con las riendas de un manga que en principio no tendría porque hacer gala de ellos pero lo gestiona perfectamente y lo convierte en algo absolutamente entretenido. Tanto es así que llega un punto donde el debate con Grant (el rival) es un mero trámite dentro del tomo precisamente debido a que los temas importantes o temas base ya estaban del todo expuestos previamente.

Y llegamos a una tercera parte, a la que podríamos llamar la resolutiva de toda la trama más personal. También me ha gustado bastante. Toda la historia de Takashi Jo, el tema Nicols o la del propio Yamaoka y demás historias acaba con cliffhanger inesperado de cierta relevancia. No me lo esperaba ni mucho menos así que solo me queda aplaudirlo. A grandes rasgos, este tomo 5 creo que da mucho más de lo que esperaba. Iba desconfiado porque sé que cerrar historias de estas a veces puede ser un muermo colosal pero no, me ha satisfecho totalmente. Si por saber sabremos hasta porqué se llama Eagle…

Puntos fuertes del manga. El primero y más evidente es hacer cercana una historia de estas características. Estamos ante un manga de política (o más bien de campaña política) y eso de entrada puede resultar un tostón. Si lo endulzas con buenos personajes y metes tramas paralelas a la política consigues algo como Eagle, una sucesión de géneros que seduce mucho mejor.

El segundo punto fuerte es sin duda el autor. Laborioso trabajo de documentación realizado por Kaiji Kawaguchi que nos narra una historia de ficción pero con un componente didáctico totalmente real. Además su trazo limpio a la hora de dibujar permite no solo un entendimiento general de lo que pasa sino que nos brinda con algún que otro escenario recreado de EEUU. Ej. La casa blanca, el capitolio, vista aérea de ciudades yankis…

El tercero es su ritmo narrativo. La serie tiene ritmo. Cuando me compré el tomo 1 eché en falta grandes momentos pero lo va solucionando con tomos sucesivos. Ya digo, pensar que una historia así tenga acontecimientos en todos sus capítulos era algo cuanto menos impensable.

Críticas al manga. Tengo dos. La primera de ellas gira en torno al idealismo feroz del protagonista. Kenneth Yamaoka ve el mundo como algo utópico y me repatea. A ver, su mensaje está claro y creo que no seriamos pocos los que seguiríamos a un líder con estas ideas. Pero Kawaguchi olvida puntualmente lo presionado que está un presidente de los EEUU por los grupos de poder para llevar a cabo leyes y reglamentos a favor del mundo ideal que aquí se plantea, véase el caso de la industria armamentística que ya son muchos los que dicen que controlan totalmente el Ministerio de Defensa. Está claro que un protagonista sin valores fuertes no tiene tanto tirón pero es que a veces parece más un personaje de shonen que otra cosa. Peca de irreal en algunos casos, vaya.

La segunda es que hay mucho personaje pero se echan en falta de mayor peso. En cada tomo nos encontramos personajes tremendamente bien construidos pero se volatilizan cuando acaban su función siendo el caso más sangrante el de Al Noah, que apenas tiene relevancia en este tomo final. Muy decepcionante también el personaje de Patricia Hampton que va cayendo y cayendo de una forma imparable.

Con esto solo me queda recomendároslo. No será el manga de vuestra vida y seguramente haya mejores en el mercado pero su narrativa bien construida y lo entretenida que es a todos los niveles lo convierten en un señor manga. Por otro lado no deja de ser curioso las analogías que existen con Obama pero no os quedéis con eso únicamente porque hay mucho más detrás de sus páginas. En el epilogo Mar Calpena habla de ambición creativa del autor para remarcar la seña de identidad de esta historia y creo que estoy de acuerdo. Es un manga especial que envejecerá bien más allá de sus irrisorias ventas. He dicho.

Salu2!

PD: Resumen de entradas: Tomo 1- Tomo 2-Tomo 3-Tomo 4- Tomo 5

PD2: A Barbablanca le cae bien Luffy y lo defenderá (ole y ole); la Mizukage también le quiere dar a Sasucristo (pobre chaval); Harribel traicionada por Aizen (hasta Aizen está cansado del rumbo del manga); no Fairy Tail last week; Kagaho aparece ante un Dohko tocado; Matsuri (diosa) sensei también ¿irá? a por Grigori; Himekawa y Kanzaki se unen a Oga para repartir tomatina.

sábado, 11 de julio de 2009

Eagle #4 – La Forja de un presidente



Penúltimo tomo de la serie de Kawaguchi y seguramente el mejor tomo por el momento. Toda buena serie debe ir consiguiendo plasmar un in crescendo de cara a su fin y esta serie desde luego lo está consiguiendo sin ningún tipo de problema. Es verdad que el tomo 3 me pareció el mejor por las diversas razones que ya expliqué en su entrada correspondiente pero este tomo directamente es emocionante y en muchos aspectos supera a su predecesor. Sí, lo cierto es que pocos pensábamos que un manga basado en política tuviera por norma el ir cargado de emociones pero Eagle lo consigue tranquilamente haciéndolo una lectura apasionante por momentos. Se acerca el final y sigo reafirmando en que es de los mejores seinen que ha caído por estos lares o incluso el mejor de su temática junto a Santuario. Dicho esto, vamos a los puntos molones del tomo. OJO SPOILERS A MANSALVA.

1. La primera subtrama que se cierra es la de María Estefano. Tenía pinta de culebrón infecto pero lo solucionan bastante rápido y de forma correcta. En EEUU sacar trapos sucios relacionados con algún affair del pasado puede ser determinante para truncar la imagen de un candidato a la presidencia y aquí se deja constancia de ello. Yamaoka suelta otra de sus frases hypeantes de masas: “Lo que odio es la pobreza” para cambiar de sopetón la posible pérdida de votos que le iba a suponer todo el lio.

2. Si este tomo se caracteriza por algo es por la finalización de las primarias y la elección, por tanto, del candidato demócrata para las elecciones a la presidencia. El capitulo que narra todo eso es vibrante ya que Kawaguchi va usando las viñetas para ir realizando del recuento de votos de los delegados y superdelegados del partido y el nerviosismo crece. Sin embargo, el autor juega con nosotros y nos cambia de escenario para rebajar esa tensión y dar un giro inesperado en todo esto. Yamaoka y Al se reúnen mientras la televisión resuena de fondo con el recuento de los Estados. Yamaoka y Noah hablan a lo grande. Creo que es el primer discurso de Yamaoka que es realmente trascendente y no utópico. “¿Está America preparada para alguien como yo cuando aun se respiran un pensamiento anglosajón y protestante?

3. Bill y Ellery. Los grandes derrotados de este tomo son dos personajes que conocemos de sobras y que son nada más y nada menos que la versión ficticia de Bill (Clinton) y Hillary Clinton (Ellery). Kawaguchi nos presenta al presidente del gobierno norteamericano como alguien que ya solo piensa en posicionar a su primera dama mientras que ésta se contenta con alinearse con el mejor postor. El autor pinta a Ellery como una mujer cuyo ego es directamente proporcional a sus sueños de poder político y hará lo posible para hacerlos realidad. Lo que pasa es que se llevan el megaowned más grande que se recuerda. Hasta cierto punto no es creíble pero como giro es bestial y muy disfrutable.

4. La segunda parte del tomo es la que se centra en la presentación del candidato republicano, Richard Grant. El tío es la versión ficticia del que pisó la Luna (John Leonard "Jack" Swigert) con el Apolo XIII. El personaje me ha caído algo gordo de entrada por esa sensación de “todo está hecho y soy el amo absoluto” pero es innegable que era el enemigo/rival que necesitaba la serie tras las primarias y Noah.

5. Debate armamentístico. Si el tomo 3 con Texas ya anticipaba un debate sobre las armas aquí ya directamente vamos derechitos al Ministerio de Defensa. Kawaguchi no se corta y va directo al grano sobre un tema espinoso en EEUU y el mundo. La versión republicana es muy clara y exalta el uso de las armas para su defensa consiguiendo enaltecer el orgullo de los militares y su ego pero Yamaoka viene con un discurso utópico otra vez (para qué negarlo) pero no tan falto de razón. EEUU crea guerras que no sirven para nada más que para ponerle los huevos de oro a la industria armamentística mientras que el Estado hace ver a sus ciudadanos que lo hace para defenderse de posibles amenazas y mientras, el papel de la ONU ha quedado reducido a poco menos que espectador siendo, casualmente, una organización en la que EEUU trabajó para su creación. El mensaje de Kenneth es claro pero en un país con tanto grupo de poder metido en el ajo resulta casi imposible cambiar algunas de estas concepciones.

6. La última parte del tomo es la del general Kerrigan. Estos últimos capítulos del tomo me han parecido sublimes. Enlaza con el punto de arriba y sirve como argumento para entender qué es la guerra y sus consecuencias. Solo basta un e-mail y una doble-página para que Kawaguchi deje claro su posición. Emotivo y sobrio a la vez. Genial.

Salu2!

PD: Solo falta un tomo (o Biblia) y sacabó