lunes, 4 de agosto de 2008

Una tercera de Prison Break difícil de clasificar




(Aviso: Pueden colarse spoilers)



Desde que Prison Break iniciara su andadura en 2005 se ha colado de forma indiscutible entre las series más mediáticas del panorama de ficción americana y puede presumir de grandes audiencias millonarias y no es para menos después de una soberbia primera temporada. La serie de Paul Scheuring parte de un guión inicial particularmente jugoso que poco a poco se va desarrollando de forma eficaz y consigue atrapar con cierta facilidad. Ahora bien, las premisas de las que parte esta serie dificultaban, desde mi punto vista, el encontrarnos con una serie “larga” ya que no le harían ningún favor al guión pero la particular política de FOX está provocando precisamente eso, un alargamiento que solo produce incertidumbre al espectador.



Ya llevamos 3 temporadas y la cuarta ya está en proceso y aunque hay rumores de que podría ser la última el cierre sigue sin confirmarse. La primera temporada me encantó, la segunda llegó a su clímax en el 2x13 cayendo en picado a partir de ahí y la tercera, de la que hablaré ahora, me ha resultado extraña y compleja de valorar. Vamos allá.


Tal vez la huelga de guionistas, tal vez el numero de capítulos o tal vez el apostar sobre seguro le haya podido hacer mella a esta tercera temporada de Prison y lo cierto es que hay un poco de todo esto. Los acontecimientos que se daban al final de la segunda temporada dejaban a Scofield en una situación muy complicada y una vez exonerado Burrows la patata caliente recaía esta vez sobre el primero que veía su futuro truncado al ingresar en Sona, una penitenciaría de Panamá. Pero no lo haría solo ya que gran parte del elenco que aún sigue en pie, por unos motivos u otros, compartirán el mismo destino. Ligados de pies y manos, la organización forzará a Scofield y Burrows a cooperar con ellos para sacar con vida a un recluso de Sona que parece ser potencialmente importante para el devenir de la historia. Michael desde dentro y Lincoln desde fuera irán a marchas forzadas y bajo una fuerte presión para conseguir dicho objetivo ya que L.J y Sara Tancredi son la moneda de cambio si la misión sale bien.



La huelga de guionistas dejó esta tercera temporada en 13 episodios, una duración perfecta para una temporada de enlace como ha sido esta. Hay episodios buenos, hay episodios decentes y otros tremendamente malos y por ello cuesta de reseñar y valorar. La apuesta de los guionistas y la dirección por volver al modelo “escapar de una prisión” es un plagio a los principios de la primera temporada y es, sobre todo, caminar sobre seguro pero aunque pueda ser un tanto recurrente, lo cierto es que Sona tiene otros alicientes que no tenía Fox River como esa supuesta ingobernabilidad de la prisión o la figura del mafiosete de Lechero. Es un giro de tuercas apetecible que lo convierte en un infierno personal para Scofield y cía. y permite alejar posibles similitudes con la primera (aunque de fondo las siga habiendo). Esta temporada destaca también por un tono mucho más violento que recarga de tensión cada uno de los capítulos. Tal vez se hayan excedido un poco dedicando tanto minuto a escenas de revueltas, golpes y amenazas pero era el estilo marcado de Sona así que toca acatarlo sin más.



Como decía antes, esta temporada es un paso intermedio. No tiene grandes bazas que explotar y muchos de sus giros los podemos intuir dejando claro que todo esto es una introducción a la 4º temporada. Esta mini-season llega a su clímax con el tal Whistler y con un hecho relacionado con Tancredi que tendrán que explicar muy decentemente los guionistas más adelante. Lechero convence notablemente para ir desinflándose más adelante. Lo mismo ocurre con la tal Sofía. Muy discretos los Burrows, Sucre y Bellick. Se erigen como lo mejor de Prison Break con diferencia (y en esta temporada queda aún más remarcado) los Scofield, T-bag y Mahone, un trío especialmente mimado por los guionistas.



En resumidas cuentas estamos ante una temporada variable, repleto de grandes momentos y superfluos por igual, muy enfocada hacia lo venidero, que no resalta en su conjunto sino por determinados momentos clímax y que deja dudas respecto a ciertos hechos futuribles. Espero que con la cuarta vayan cerrando esta historia antes de que comience a derivar en algo peligroso y no es precisamente lo que deseo para Prison Break. Al loro estaré con la 4º temporada.



Salu2!



PD: ¿Brett Ratner sigue en la producción?


PD2: Drake, Hawkings, Appo y Urouge la lían bastante; Ocho colas “owneando”; esperpéntico capitulo de Bleach con la “Reina de Rosas”; Dohko cae; Fei Wong la lía hasta en flashbacks; reaparece Kabuto por Psyren; Riful enseña una carta poderosa en el 82.


PD3: Ya tenemos a Nadal virtual nº1. Admirable progresión.

6 comentarios:

eter dijo...

Me parece que, no habiendo visto todavía la tercera temporada, de esta entrada lo único que puedo comentar son las pd. Y te doy más o menos la razón en todas aquellas que sigo... y Riful es un amor, adoro esa niñita sádica y maquiavelica.

Xesu dijo...

Espero tus impresiones cuando veas esta tercera temporada,eter ^^

Y sí, no esperaba que Claymore como serie pudiera dar tanto de sí y Riful es una prueba de ello. De los abisales, sin duda la mejor. Y vaya as en la manga que tenía guardado la niñita... se va liar la del pulpo xD

Kururin dijo...

La segunda temporada fue el clímax definitivo de la serie hasta ahora. Esta tercera ha sido un tanto irregular, con capítulos muy buenos, otros regulares y algunos bastante malos.

A ver que tal la 4ª...

Un saludo

Xesu dijo...

¿Qué tal Kururin?

A mí la segunda me fue desconvenciendo a partir del capitulo 13. No es que fueran malos capitulos pero parecía que el guión iba dando bandazos y que iba sobre la marcha.

Esta tercera es muy irregular como bien dices. Puede haber un episodio que te mantenga en vilo bastante y otro cuyo maximo exponente es ver a una pelea a 40 ºC en el patio de la prisión. Espero que con la 4ª vayan cerrando de una vez la historia xD

Mikel dijo...

Esta tercera temporada para mi ha sido una muy grata sorpresa, han vuelto a ls orígenes pero a la vez en una cárcel distinta, nueva trama y nuevos personajes, me gusto mucho Lechero, aunque hay que reconocer que en la parte final de la temporada perdia bastante, Susan me ha parecido una "villana" muy acertada, muy superior al chino de la segunda, y Whistler veremos lo que da de sí en la cuarta, en esta simplemente se le ha introducido como personaje enigmático con un aún desconocido papel en los planes de la compañía. Salvo el capítulo 5, que me pareció que rompía con el genial ritmo que llevaba la temporada, el resto ha tenido un muy buen ritmo, en gran parte está claro porque sólo constaba de 13 episodios y la huida está más comprimida.

Con la cuarta ya deberían cerrar la serie, tal como cierran esta tercera a´n le queda algo de fuelle, pero una quinta temporada ya seria echarla a perder completamente. Veremos qué tal está, y cómo resuelven para empezar la vuelta de Sara.

Xesu dijo...

De Susan no sabría ni que decir, de hecho ni la he mentado en la mini-reseña. Tiene a su favor que no está en sustitución del chino sino que es una "empleada" más lo cual humaniza algo más a su personaje y le abre más posibilidades pero, viendo lo visto, lo tendrá que demostrar en la cuarta porque en esta se dedica a presionar a Burrows y poco más.

Y tio, lo de Sara es una gambada de primer orden. ¿Nos dirán que era otra con cirugía? Buff, ya me veo la escena xD

La 4ª será la más importante y la que determine el porvenir de la calidad de la serie.