domingo, 23 de octubre de 2011

Criticas cinéfilas (LXIX): Tron Legacy


Director: Joseph Kosinski
Año: 2010
NOTA: 6

Sinopsis. Cuando Sam Flynn (Garrett Hedlund), un experto programador de 27 años, investiga la desaparición de su padre, Kevin Flynn (Jeff Bridges), se encuentra de repente inmerso en un peligroso y salvaje mundo surrealista, un mundo paralelo donde su padre ha vivido durante 25 años. Con la ayuda de una joven (Olivia Wilde), padre e hijo emprenden un viaje a vida o muerte, a través de un sofisticado universo cibernético. Secuela del clásico de culto de 1982. (FILMAFFINITY)

He aquí otra de mis entradas cinéfilas que llegan con retardo (y las que quedan). Fue una de las apuestas navideñas de Disney en 2010 y aunque podría decirse que obtuvo una recaudación competente no parece que haya calado lo suficiente entre el público como para pensar en sus posibilidades futuras. La Tron original ya era una película difícil de acceder, no por su difícil comprensión sino porque las premisas de los mundos informáticos (esos vocabularios y términos técnicos que ahora nos parecen cotidianos), la incursión de los primeros CGI ochenteros churros merinos, las dudas de una acción situada en mundos virtuales, diálogos y situaciones pecadores de infantilidad total... No nos engañemos, la primera Tron tiene mucho más una tv-movie que un film con mayúsculas y me atrevería a decir que posiblemente pudiera haber envejecido mucho mejor de lo que lo ha hecho. Sin embargo, hay que reconocerle a Lisberger y equipo el trabajo realizado en una de las épocas de expansión “videojueguera” ese punto de fascinación, emoción y nostalgia que la película atesora aún con el paso de los años. Al rey lo que es del rey, que dirían. Su legado, el de 2010, tiene otros problemas diferentes.

Esta nueva entrega retoma un poco la historia pero esta vez con el hijo de Flynn como protagonista. Sam suele “molestar” a Encom, antigua empresa del padre, y en una de esas las cosas se van complicando, vuelve a un centro de videojuegos antiguo y ale, acaba descompuesto molecularmente y atrapado en el mundo electrónico. Allí se dará cuenta que ese mundo está controlado y dirigido por CLU, un avatar creado por su padre a imagen y semejanza de éste para crear el mundo perfecto. Aquí están los primeros problemas de la película a mi parecer. La incursión de Sam como protagonista hace que el espectador se obligue a ver desde los ojos del joven todo el espectáculo por lo que nos tiramos casi media hora pasando por cosas ya conocidas actualizadas al presente (que si los discos, que si las motos, que si los juegos…etc.). Esta decisión también hace que se prescinda mucho de Tron y se olvide por buscar nuevos argumentos frescos para la película. Por todo esto resulta difícil verla como una secuela ya que parecían como más interesados en relanzar la idea original. Una pena. Y debido a eso nos perdemos temas más interesantes como el funcionamiento del sistema totalitario y casi fascista de CLU, la relación entre creados y creador que tan bien le hubiera sentado a la peli y más con la presencia Kevin (Jeff Bridges) o un mayor acercamiento a la idoneidad de los ISOS (Quorra mola pero el personaje ofrecía posibilidades y se ha quedado en personaje magnético sin más que lee libracos de filosofía y a Julio Verne). Además, ese rollo zen de Flynn sobre la perfección y todo ese rollo tampoco hubiera estado mal potenciarlo algo más…

Efectivamente, en todo lo demás estamos ante una buena película. Visualmente es un pepino de los grandes cargado de negros, neones y fluorescentes. La actualización técnica de los juegos con disco o las lightcycler es bastante espectacular y la ambientación, el vestuario (esos tonos blancos o rojizos para denotar el bando) y la fotografía no flojean para una propuesta tan videojueguera como esta. La dirección de Kosinski es buena para ser primerizo y los actores responden, especialmente Olivia Wilde (¡¡13!!) que ya sabe transmitir con la mirada lo que no pueden el resto. Jeff Bridges y Garrett Hedlund mantienen el tipo y Michael Sheen parece que se divierte. Sólo CLU (un Jeff Bridges jovenzuelo digital) canta bastante. La banda sonora de Daft Punk es un activo más que se ajusta con precisión a los requerimientos de la película. El trabajo es sensacional, sin duda.

Pues eso. Apuesta pretenciosa desde la parte técnica pero película que acaba cumpliendo con los cánones más habituales de los blockbuster decentes actuales: molan pero les falta alma. Argumentos fallidos y otros olvidados, guión prostituido en pos de escenas de acción y pasajes visuales grandilocuentes y mucho poder dado al envoltorio. A ver si por no seguir este abc los blockbuster de Nolan están tan cotizados…

Salu2!

PD: Cine y un editorial próximas entregas del blog! No se lo pierdan!

2 comentarios:

Yota dijo...

Pues a mi me fascinó la película, no sabría muy bien decir cual fue la razón, pero me encanta.

Xesu dijo...

¿Su encanto visual y sonoro tal vez? La pelicula como tal no es mala ni mucho menos pero repite patrones y se queda muy en la superfície olvidando temas que hubieran dado mayor fuerza a la peli. Visualmente enamora y más si te gusta el rollo cibernético xD