domingo, 8 de junio de 2008

Criticas Cinéfilas (XIX): Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal

Director: Steven Spielberg


AÑO: 2008


NOTA: 7,5



Bueno, después de dos semanas sin poder acercarme al cine ayer por fin pude ver la esperada película del arqueólogo más mediático de la gran pantalla y sensaciones diversas tras ver las dos horas de película.


Después de 20 años desde la Última Cruzada retomar una de las sagas insigne del cine de aventuras tiene sus alicientes y es que volver a ver a Indy es volver a recuperar una de las grandes franquicias del entretenimiento y es un placer sin duda para aquellos que hemos vivido siempre el cine aventuresco de una forma especial. Por otro lado, los grandes alicientes llevan aparejados grandes expectativas y más si tenemos en cuenta que lo dirige ese genio del cine contemporáneo llamado Spielberg. Y bueno, a groso modo se diría que salgo con sabor agridulce pues ni es tan decepcionante como muchos decían ni tampoco está al gran nivel de la trilogía original. Es algo que constatas conforme avanza la película y probablemente achacable, en gran parte, a ser una entrega algo tardía o elaborada con otras perspectivas. Vayamos por tanto al grano. OJO SPOILERS.



Esta vez los malos malosos serán los comunistas que en plena Guerra Fría se les ha ocurrido apostar por la parapsicología para decantar de su lado la citada guerra. Se dice que la calavera de cristal, una reliquia de gran poder, es capaz de otorgar el control sobre la mente humana consiguiendo así conocimientos ilimitados. Eso quería Stalin y para eso envía a su mano derecha que no es otra que una atractiva ucraniana de nombre Irina Spalko, científica y mujer de armas tomar. Y claro, para semejante labor qué mejor que forzar la inestimable “colaboración” del mejor arqueólogo para conseguir dichos objetivos. Por otro lado, también se abre la subtrama del joven Mutt Williams, un joven que busca a Henry Jones Jr. tras la desaparición del Profesor Oxley, bastante relacionado con la famosa calavera para más inri. Más o menos, bajo estas premisas, se desarrollará la película en cuestión.




"Trabajo de campo"

Cuando hablaba de sensaciones diversas es evidente que lo achaco a las expectativas creadas y es inevitable salir del cine pensando “si la hubieras visto como una película independiente y sin tanta pretensión hubieras salido con una sonrisa de oreja a oreja” pero como no puedo evitar las emociones previas a un film como este pues pasa lo que pasa. La película es notable, de eso no tengo dudas pero tampoco el guión de Koepp me ha convencido en exceso. Los elementos básicos de toda película de Indiana se dejan ver: misterio, historia, aventura, arqueología, disparos, puñetazos y persecuciones frenéticas. El estilo permanece sin duda inalterado siendo la gran baza de esta cuarta entrega. El problema viene con los pasajes de la nevera, los monos, el personaje de Mac, el reencuentro Indiana-Marion o la sustitución de la fantasía por la ciencia-ficción más extrema. Son elementos algunos sonrojantes, otros discutibles y otros mal llevados. Enturbian pero no dañan. Spielberg y Lucas hablaron de entretenimiento sin grandes alardes así que me quedaré con eso como justificación.


Tiene guiños a las anteriores y probablemente esté situada en una escala similar a la del Templo Maldito pero no me ha demostrado estar al nivel soberbio del Arca Perdida y la Última Cruzada. Eso sí, quedará para el recuerdo el frenetismo de la persecución por la selva. Espectacular.



Personajes. Harrison Ford sigue en forma, no hay más que verle. Era la gran duda y ha quedado despejada satisfactoriamente. Cumple muy bien con su papel y está a la altura de Jones 20 años después. El otro referente es sin duda mi querida Cate Blanchett domando bien el acento ruso y la fuerza de Spalko. ¿Se habrá visto actriz más camaleónica?




"Haces algo y te empalo"

Shia Labeouf ni fu ni fa y Karen Allen tampoco la he visto especialmente fina. John Hurt está correcto y Ray Winstone en un papel realmente poco agradecido.


La dirección de Spielberg es notable. Como se dice ahora, muy artesanal (a pesar de algún CGI inevitable), con un ambientación y puesta en escena entrañable de los años 50 y con un Kaminski en la fotografía bastante acertado. Además, cuando hay momentos donde el guión no atrapa Spielberg sabe como remediarlo dando mayor presencia a los personajes. Es recurrente en la película pero muy necesario. La música de Williams soberbia como siempre aunque muchos temas eran refritos de las anteriores.


Resumiendo, una secuela entretenida, con un guión algo mejorable (quien sabe que hubiera hecho Darabont) pero que te hace pasar buenos ratos, que te invade la nostalgia cuando una sombra se acomoda un sombrero al son de las letras de Williams y una digna entrega a sumar al cine de aventuras.



Salu2!


PD: Casi 600 millones de $ que lleva ya…


PD2: Manporro antológico de Luffy a la intolerancia; Naruto sueña con Uchihas; Aizen es un villano intelectual; Goodbye a ese gran dorado, El Cid.


PD3: Ya tenemos los exámenes otra vez ahí…

4 comentarios:

eter dijo...

Es una película extraña. A mi me gustó bastante, y hay momentos en los que te descubres sonriendo de oreja a oreja con esas escenas de acción, ese Indy carismático y esa música mítica de Williams. Pero... la sensación final es agridulce. El principio y, sobre todo el final, son muy flojos.

Xesu dijo...

Sí, comparto lo de agridulce. También he echado en falta más gags cómicos. Solo destacaría el momento de la biblioteca y alguna cosa de la persecución en la selva.

Y no sé, había un momento donde eran 5 personas compartiendo aventura. Y claro, ante eso no puedes desarrollar bien ni a Indy ni al resto. Se entorpecían (solo hay que ver el papel de Mac, innecesario a más no poder).

Ya digo, es una pelicula notable pero se me antoja menos genial que las de hace 20 años.

Mikel dijo...

A mí la verdad es que me encantó en general, la primera vez que la ví me dejó algo en estado de shock por la introducción de ciencia ficción, que discrepo en que sustituya a la fantasía, es una combinación de ambas. De hecho, dado que la película se desarrolla en los años 50, el tema paranormal y extraterrestre le va a la zaga, que se sabe muy bien que Stalin estaba muy fascinado con el tema paranormal, y que todo aquello relacionado con lo extraterrestre por aquel entonces estaba "de moda", como pasara con Hitler y los nazis, obesionados con los temas del arca, el grial y similares. Cierto es que la temática de esta película se desmarca algo de las anteriores, salvo El templo maldito, que también marcó diferencias con las otras dos.

Hasta la parte final, donde el tema extraterrestre se muestra ya en su esplendor la considero una película fiel al espíritu de las anteriores, con algunas escenas puntualmente que sobraban como Mutt emulando a Tarzán, pero salvo detalles así, joder, tiene escenas tan buenas como la persecución en moto, toda la persecución en la selva, etc.

Si bien es cierto que algunos personajes podrían haber sido más aprovechados, pese a tener también sus buenos momentos, hablo de Marion y Mac. En el caso de Shia discrepo en el ni fu ni fa, creo que es el perfecto compañero de Indy, y ví muy buena química entre Ford y LaBeouf.

Una película, que tras un primer visionado, que a mí me dejó un sabor agridulce por el tema extraterrestre, se disfruta muchísimo más a partir del segundo, habiendo digerido lo anterior. En cuanto a comparacion con las anteriores, puede que formalmente sea más floja, pero como disfrute, sigue siendo al menos tan disfrutable y tan fresca como sus antecesoras, y esto tiene mérito cuando actualmente el cine de aventuras está tan de capa caída.

Xesu dijo...

Bueno, como ya hablamos de la peli poco me queda ya por comentar pero yo creo que el tema extraterrestre era de lo menos problematico desde mi punto de vista. Siempre se ha dicho (solo hay que oir al crack de Iker Jimenez xDD) que las calaveras de cristal podían tener su explicación en lo sobrenatural por lo tanto, hasta cierto punto, no cantaba tanto como podía esperarse.

El sabor agridulce en todo caso vendría más por algunas cosas de guión y algun que otro personaje desenfocado. Por lo demás, notable todo.