jueves, 1 de septiembre de 2011

Criticas cinéfilas (LXVIII): Harry Potter y las reliquias de la muerte (PARTE 1)


Director: David Yates
NOTA: 7
Año: 2010

Ya estoy enfilando el final cinematográfico de Harry Potter y por supuesto lo hago como yo sé: más tarde que el resto de la humanidad. Pero bueno, vayamos a lo importante, a las sensaciones que me deja esta primera parte del final de una de las sagas cinematográficas más rentables sin duda de la historia (¿habéis visto la brutal recaudación de la segunda parte?)

Tengo que decir que en líneas generales me ha parecido una buena película y es raro porque quedé extenuado de la quinta y especialmente de la sexta entrega resumidas en horas perdidas de cine simplón, hueco y artificiero. La fe en David Yates y su equipo (especialmente el de guionistas) hacía aguas en un momento delicado y no presentaba candidatura para un final decente. No me voy a poner a maldecir de nuevo esas dos películas (podéis ver las reseñas que escribí en los links de arriba) pero el daño estaba hecho. Con la presentación de esta séptima y su división en dos partes estaba ya el pescao vendido. O había reconciliación o habría maldiciones ad eternum. Yo era un poco susceptible con respecto a dividir la película en dos pues lo primero que parece a simple vista es una decisión económica sacacuartos (y de hecho lo es) pero desde el punto de vista narrativo quizás no ha estado tan mal, especialmente por lo que se deja ver en esta primera parte y que asumo tras su visionado como algo fundamental y que la saga pedía a gritos: orden y buen hacer. Y es posible que ya tuviera algo de eso cuando Cuarón cogió por los cuernos al Prisionero de Azkaban pero faltaba más. No se podían reprimir por más tiempo esas sensaciones de desasosiego y amenaza, esos puntos de inflexión vibrantes ni tampoco trabar el desarrollo de unos personajes y unas historias que debían andar hacia delante de manera inexorable. Y habido un poco de suerte.

David Yates se desprende de Hogwarts, lugar donde nunca se ha sentido a gusto, y gana confianza moviendo la historia en varias direcciones y jugando con localizaciones nuevas aunque alguna de ella ya resulte familiar como el siempre curioso Ministerio de Magia. Es quizás el primer punto a favor de la película con el que no solo consigue mejores encuadres fotográficos sino también una ambientación mucho más idónea. Además el ritmo mejora sensiblemente con persecuciones, enfrentamientos y búsquedas arduas. También consigue lo que en otras le ha sido casi imposible: mezclar con acierto el punto dramático con el humorístico aunque de éste último no haya demasiado.

"Quieto parao"

El segundo punto a favor son los personajes. Reconozco que no son para pasar a la historia ciertamente pero por fin los tres protagonistas me convencen. Ya no son tan mocosos y saben a lo que se exponen. Su indefensión ante la amenaza en ciernes los ha hecho madurar de ahí que nada más comenzar veamos ya sus primeras decisiones difíciles, especialmente a mencionar la de Hermione borrando la memoria a sus padres nada más empezar la película. Es otro tono, una manera de contar que sí responde mejor a expectativas y la pregunta que te viene a la cabeza es porque esto no ha pasado un poco antes. Todo el arsenal de personajes secundarios de lujo siguen al trío protagonista de cerca y también ellos se ven envueltos en problemas lógicos de la situación pre-batalla. Está claro que el final ya anticipa una de los argumentos más sobados de la literatura fantástica: el bien vs mal, el de opresores y oprimidos pero no me desagrada que se tiña con ese punto racista, xenófobo y guarro que promulga el colega Voldemort y me remito a esa magnífica reunión de mortifagos del principio del film.

El tercero es que técnicamente la película es muy notable. Siempre cantan algunas cosas pero nada especialmente horrible que nos dañe la vista. Ya he comentando antes lo bien que le ha sentado la ambientación sucia, gris y lúgubre y además esta película cuenta con un gran acierto: la animación del cuento de los tres hermanos. Hay quien dice que es lo mejor de la película y lo mismo tienen razón. Una pequeña maravilla.

Como puntos flojos sólo veo el bajonazo de ritmo en la búsqueda agónica de horrocruxes que inevitablemente te hace mirar el reloj y maldecir esa lentitud. Vale que se disfrute del desplome psicológico de los protagonistas pero es una parte difícil de la película y no demasiado bien hilvanada. Y por otro la música que la he visto a ratos demasiado simplona para estar detrás un crack como Desplat. No todo se puede tener en este mundo.

En fin, buenas sensaciones me deja esta primera parte antes de meterme en el cierre definitivo. Ya es mucho más de lo que esperaba de este entrante así que devoraré la segunda parte brevemente y hablaremos más tranquilamente de Harry Potter y su final.

Salu2!

PD: ¡La Bellatrix liándola siempre! Je!

viernes, 19 de agosto de 2011

Kirby Super Star Ultra, ¿el mejor Kirby?


La simpática bola rosa de Nintendo ha vuelto a mí con más fuerza que nunca. Soy un amante de las plataformas y sin embargo Kirby y yo nunca hemos tenido demasiada complicidad. Posiblemente fue porque los referentes hace quince años del género eran otros y la simpática mascota de Nintendo no tenía el revuelo mediático de otras sagas más emblemáticas o tal vez fui yo que no supe ver lo que tenía delante y no insistí demasiado en seguirle la pista (será esto más bien). En cualquier caso sí jugué a la trilogía Dreamland (referente plataformero para muchos) e inexplicablemente e imagino que inconscientemente desconecté del mundo de Kirby hasta el punto de perderme el Kirby Superstar. Y por supuesto la dinámica siguió con N64 y Gamecube. Pero esta tónica de pasotismo no era propia de mí, tenía que volver a jugar a un Kirby y no sabía a cual. Me informé un poco y vi el Kirby Super Star Ultra para Nintendo DS que no era otra cosa que un remake del Super star de SNES. Era la oportunidad perfecta para mi reconciliación con la bolita tragona y vaya si lo ha sido…ahora, de hecho, lo veo todo de color rosa.

El titulo de la entrada ya es toda una declaración de intenciones por mi parte. ¿Será el mejor Kirby? Para mí probablemente lo sea a falta de probar todo el arsenal de juegos de NDS y Wii, donde conviene señalar positivamente que ha sido una buena época para la adorable mascota rosácea (el Epic Yarn ha cosechado buenas críticas y encima están todavía por llegar el nuevo Kirby para Wii y el Mass Attack para NDS rezumando ambos estilo clásico por todos los lados…casi ná). Quizás sea el mejor por la esencia Dreamland que desprende y porque es terriblemente adictivo en todas las opciones que plantea. El juego está planteado de forma peculiar: el menú es un tablón y en él hay unos papelillos a través de los cuales se accede a los diferentes retos. Todos son distintos y todos deberán ser superados para desbloquear los siguientes. Se podría decir que es juego de multijuegos. Tenemos la Gourmet Race donde veremos recolectar y ser más rápidos que el Rey Dedede, luego otras fases de corte más clásico como Brisa Primaveral o Dyna Blade donde habrá diferentes fases que superar y luego tiene tres cosas más: los caprichos, la exploración y los minijuegos. El primero se resume en Meta Knight, uno de los rivales de nuestra bola rosa. No solo podremos manejar a Meta Knight en Meta Knight Ultra sino que lo tendremos de rival también en la divertida parte de “La venganza de Meta Knight”. Absurdamente delicioso y retante y con un temporizador para darle un toque más hardcore al asunto. La segunda es la exploración. Fantásticas “Ataque de las Cavernas” o “Deseos de la Vía Láctea” donde lo que se requiere es paciencia y memoria para buscar tesoros y habilidades y donde sacar el 100 % es algo así como desquiciante. Y por ultimo tiene los minijuegos que se irán desbloqueando y que avivan no solo el multijugador sino la entrada del stylus como medio para jugar. Realmente son bastante divertidos y con un ritmo bastante alto.


Técnicamente a mí me ha encantado. Lo han pulido visualmente y de verdad parece que estés jugando a la maravillosa época de los 16 bits. HAL sigue incombustible y mejora con creces al clásico pariendo así uno de los mejores juegos de esta generación. Además las habilidades de Kirby son tan diversas que tienen sus propios movimientos a ejecutar y no basta con machacar botones. Luego está el ayudante para facilitar un poco las cosas pero al que también hay que saber guiar y usar. Con todo esto nos podemos tirar nuestras buenas horas con Kirby siempre sabiendo que mantiene una curva de dificultad bastante ejemplar compensando la facilidad de algunos tramos con lo retante de otros (el Coliseo es abrumador y no he podido con él, no os digo más).

En fin, juegazo portentoso. Lo tiene todo. Yo creo que es de los plataformas 2D más completos de la generación ahí juntito al Donkey Kong (madre mía, de este hablaré dentro de poco también), al Wario Shake Land (otro pendiente de reseña) o al New Mario. No sabía qué hacer con el Kirby Epic Yarn pero me voy de cabeza a comprarlo. La fiebre rosa ha vuelto a conquistarme con fuerza. Kirby, we love you!

Salu2!

PD: Oh dios, antes habrá que comprar el Xenoblade que está volando de las tiendas O_O

lunes, 8 de agosto de 2011

Fullmetal Alchemist, el buen shonen


Realmente ha habido momentos en los que pensaba que esta entrada nunca llegaría. Ha sido una travesía larga que comenzó hace ya unos años con el primer anime de Bones y acaba con una lectura, por fin definitiva y completa, del manga editado aquí por Norma Editorial. Efectivamente hablo de Fullmetal Alchemist, la serie manga más aclamada de Hiromu Arakawa y uno de los shonen con mejor reputación internacional de los últimos tiempos. En realidad no es casual que haya optado por esperar a que finalizara y saliera editada toda la serie para soltar mi opinión sobre la misma dado que, según mi parecer, hay historias que merecen ser leídas del tirón y esta es una. FMA tiene una estructura que invita a ser devorada de golpe mucho más que otras y esto se debe a tres cosas: duración, esquema y guión. Una serie que dura 27 tomos, con un esquema lineal que evade los arcos de relleno y un guión estructurado en base a una historia central con la consecuente menor importancia de las secundarias sin duda es idónea para ser leída así. Estas tres cosas son fundamentales, creo yo, para entender la buena acogida de este shonen entre el público. Porque no olvidemos cuales suelen ser las lacras del shonen que triunfa: destrucción del guión (y del interés) por duraciones exageradas aunque alguna honrosa excepción haya. E incluso podemos dar gracias que la revista Shonen Gangan, donde se publicó FMA en Japón, optara por aceptar las condiciones, imagino, previstas por la autora, cosa que tampoco suele ser de lo más habitual.

"Y los usa a todos!"

Y luego viene todo lo demás. Una vez demostrado que FMA tiene de su parte una duración ajustada y una historia donde todos los eventos y giros se suceden hacia un mismo objetivo le cuesta poco a Arakawa completar el repoker con unos personajes carismáticos y con adornos narrativos varios para darle el toque de miel a su serie. Seguramente los personajes de esta serie sean su mejor baza de cara a la galería, posiblemente más incluso que la propia historia. Los hermanos Elric se presentan como los protagonistas, unos jóvenes que acarrean un pasado traumático y que deciden tirar adelante para solucionar sus errores y espantar así los fantasmas del pasado. Lo curioso del asunto y una constante a lo largo de la serie es que estos personajes traumatizados que presumiblemente invitaban a personalidades cerradas y ofuscadas sean protagonistas de los gags más hilarantes de toda la serie. E insisto, pasa con todos los personajes. Desde Mustang a Ling, pasando por los homúnculos o Scar, nadie se salva de esa doble vertiente oscura-humorística. Y desde luego se agradece mucho y me congratulo que haya funcionado tan bien cuando no es un recurso fácil de usar. Y luego está el enorme cariño demostrado hacia ellos. Arakawa pone en juego durante el desarrollo de la serie a muchos personajes y en mayor o menor medida los desarrolla cuando la mayoría de autores suele sudar de hacerlo. Yo siempre lo digo (aunque es pura teoría): ten a tu lado a los secundarios, desarróllalos y las probabilidades de éxito de la serie se te disparan exponencialmente. Luego tenemos la historia con sus recursos. Desde mi punto de vista FMA no creo que se diferencie de otras series por su historia pues tiene mucha de las señas de identidad del genero como la acción (que no falten unos buenos combates), los elementos fantásticos (alquimia y waidan), ideologías muy definidas (bien vs mal+ algunos grises) y enemigos con ansias de cargarse cosas y controlar otras (Padre y homúnculos). Por suerte hay otro elemento en juego por el cual la serie se ha ganado el respeto del lector más exigente: los toques seinen. No hay momento más bruto en toda la serie que el de la niña quimera y su destino. Arakawa plantea ahí un elemento dramático de primer nivel que conciencia al lector al instante y le introduce en terreno adulto. De haber seguido por ese camino seguramente estaríamos ante otra serie bien distinta. Luego está la misteriosa figura blanca sonriente que plantea temas de altos vuelos también. Arakawa, lógicamente, vuelve al shonen de inmediato y deja esas pinceladas presentes hasta su mismo final. Otro minipunto más para la serie.

Y por ultimo y no menos importante tenemos el estilo de dibujo e ilustraciones de Arakawa. Apuesta por trazos limpios y no demasiado repetitivos consiguiendo diseños bastante diferentes. Buenos encuadres, buenos fondos y mejorable en algunas escenas de acción. Sin duda esta autora resulta ahora mismo un exponente importante para el manga shonen junto a las CLAMP (bueno, cuando hacen shonen, claro). No es la nueva Rumiko Takahashi pero sí puede sentirse superior a otras compañeras tales como Akira Amano, S. Teshirogi o K. Hoshino entre otras.

En fin, gran serie, de las mejores de los últimos tiempos. Interesante, divertida y entretenida. Los pocos bajones que experimenta son perdonables y quedan mitigados ante los grandes momentos de la misma. Otra manera de hacer shonen y quizás el ejemplo a seguir por autores noveles (y no tanto). Ahí queda eso.

Salu2!

PD: Sí, hasta el final boss puede ser perdonable xD

sábado, 30 de julio de 2011

Luther – Anáisis 1ª Temporada


Otro minipunto más para la BBC (y van…). Los primeros compases de Luther ya resultan prometedores con esa intro peculiar al son del Paradise Circus de Massive Attack. Luego se pone en marcha el engranaje con una prometedora y lúgubre puesta en escena de un Londres gris para definitivamente conocer al personaje encarnado por Idris Elba y entrar un poco en la dinámica de la serie con el primer caso, el cual resulta mejor a cada minuto que pasa. ¿Es una serie buena? Pues sin duda sí porque la sensación al acabar el primer episodio es de querer más y a la motivación seriéfila no hay que ponerle peros ni trabas.

Luther no es una serie nueva, de hecho podríamos decir que es el argumento propio de los seriales detectivescos y policiacos de toda la vida donde se van sucediendo caso tras caso sin remedio y un equipo preparado debe solucionarlos y pillar al asesino pues el tiempo siempre juega en contra. Entonces, ¿qué tiene Luther? Pues dos puntales sobresalientes, a Idris Elba que encarna al detective John Luther y a Alice llevada con maestría por Ruth Wilson. Los dos personajes son una extraña combinación que resulta de lo más magnética e interesante para cualquiera que adore la ficción policiaca y seguramente esto ocurra tanto por los nexos en común que tienen como por las diferencias que les separan, además, por supuesto, del morbo que suscita que detective y asesino “cooperen” juntos.

Y luego añadiría dos cosas importantes que siempre me han resultado fundamentales en este tipo de series: ritmo y casos. La primera temporada de la serie se compone de un total de 6 capítulos y eso facilita las cosas para los no amantes de las series largas y para los aficionados a la tensión aunque conviene matizar. La serie tiene ritmo manteniendo casos independientes pero no elude ni sacrifica nada por el camino, es decir, en Luther habrá un desarrollo de personajes y habrá un planteamiento y análisis de los casos por lo que tampoco estaremos 50 minutos de tiros, persecuciones o giros de guión sino que todo llega estructurado, bien montado y de forma imparable. De hecho no ocultan al asesino para potenciar el suspense sino que lo analizan cual Mentes Criminales (y similares).

Y luego están los casos. Me han gustado todos, especialmente el primero y el ultimo, pero en líneas generales la serie no defrauda. John Luther se enfrenta a psicópatas y el retrato de los mismos resulta contundente y poderoso consiguiendo dotar a las historias de un realismo y credibilidad necesarios. Luego ayudan también mucho esas localizaciones y esa ambientación dura y lúgubre, elemento cada vez más potenciador del genero. Ahí tenemos a la reciente y notable The Killing de la AMC como buen ejemplo de ello.

Por tanto, ya tenéis una serie buena, corta y plagada de personajes claroscuros a la que acudir. Su segunda temporada ha sido de cuatro capítulos. En agosto la devoro y a la vuelta del verano más Luther por el blog.

Salu2!

PD: FMA, la próxima entrada

martes, 26 de julio de 2011

Editorial Blues (2)

Ya estamos de vuelta con el popurrí temático del blog.

Atentados de Noruega. No estamos curados de espanto con algo que cuando menos te lo esperas un nuevo loco (o más de uno) hace acto de presencia para asesinar a civiles inocentes poniendo como excusa unos ideales tan detestables como los exhibidos. En fin, condena total y rotunda a lo ocurrido en Oslo.

Amy Winehouse. Una voz descomunal que se pierde por culpa de los excesos y vicios de la cantante. Una lástima.

La Sincro española no falla. Seis medallas de siete posibles en los Mundiales de Shangai de Natación. Estas chicas y su equipo tecnico siguen siendo un milagro deportivo de este país y eso que ya no cuentan con Mengual y es un equipo practicamente nuevo. Como nota negativa de cara a los Juegos olímpicos tenemos esa pugna preocupante con China (casi siempre a favor de estas). Veremos el año que viene que ocurre.

Comic Con 2011. He visto algunos paneles de series y realmente te entran ganas de ir por el buen rollo que se respira. Lo que ocurre en San Diego esos días debe ser como un megasalón del cómic, televisión y cine donde tus posibilidades de dar un paso y encontrarte a gente famosa se incrementan exponencialmente. De momento ver a Joss Whedon comprometido con The Avengers me resulta gratificante y el teaser aparecido resulta prometedor. Ojalá salga una buena película. He visto y oído cosas interesantes de Doctor Who y Torchwood (series de las que hablaré algún día por aquí), de True Blood, de The Walking Dead, de Community y por supuesto de Game of Thrones. De esta última los productores tienen en mente adaptar también Tormenta de Espadas. Yo estas declaraciones me las tomo con reservas que ahí tenemos casos como Carnivale y Deadwood. Y tampoco me olvido de los primeros detalles de Prometheus que han aparecido estos días. A ver que se cuece por la cabecita de Ridley Scott y su vuelta al sci-fi.


Ahí los tenemos. A los trece encantadores enanos que acompañarán a Bilbo en ese maravilloso cuento atemporal llamado The Hobbit que Peter Jackson y su equipo están ahora adaptando al cine. El bueno de Peter ha ido haciendo un videoblog (colgado en facebook y páginas oficiales) de algunos entresijos del rodaje. Os dejo el último con sorpresa final incluida. OMG!!! Que por cierto, Jackson está cogiendo quilos otra vez. Puede que sea mejor, cuando era gordo paría maravillas así que si luego hace dieta le permitiremos los excesos puntuales xD

Manga. Todo está en un nivel inferior al esperado. One Piece no consigue encandilar con su saga submarina y no porque sea mala sino porque no es buena tampoco. Es regulera. Conociendo al autor lo mismo dentro de un mes me trago mis palabras pero se espera más del bueno de Eichiro. De Naruto y Bleach mejor no hablar mucho. Bastante horripilante todo salvo por esos detalles de guión hacia Gaara. Poco o nada que comentar respecto a Fairy Tail (más de lo mismo) y gracias a dios que tenemos a Furuichi y Aoi por Beelzebub para animar siempre que hace falta. En breve tengo prevista una reseña que le debo a FMA y ponerme con series antiguas.

Videojuegos. Seguimos sin grandes novedades. Wii U sigue siendo un proyecto nublado porque faltan datos y juegos (se habla del Tokyo Game Show como cita importante al respecto) pero queridos compañeros/as, tenemos un motivo de satisfacción inminente: el 19 de Agosto llega Xenoblade, la ultima joyita de Monolith. A ver si mientras me liquido los pendientes. En breve también subiré reseña del Kirby SuperStar Ultra.

Salu2!

PD: Más en próximas entregas…

jueves, 21 de julio de 2011

Criticas cinéfilas (LXVII): X-Men - First Class


Director: Matthew Vaughn
AÑO: 2011
NOTA:7,5


Si hay una saga que me gusta de Marvel es sin duda la de los mutantes de la Patrulla X (los X-men de toda la vida, vaya) y lógicamente cuando hay una nueva película de la saga pues me la apunto de inmediato. Lo más curioso del asunto es que tampoco soy un devoto de los comics y me habré leído tres o cuatro (sí, me ahogo enseguida con las series y subseries múltiples de la Marvel) pero las películas y series de animación siempre me han entrado bastante bien aunque habría que matizar. Si al cine nos referimos creo que conviene señalar ante todo el buen trabajo realizado por Bryan Singer con las dos primeras películas, especialmente la segunda donde consiguió aunar con acierto guión, diversión y espectacularidad. Luego llegaron Ratner con la tercera parte y la muy olvidable Wolverine (los orígenes de Lobezno) y la serie pareció entrar en una dinámica alarmante de falta de calidad que se tradujo en malas críticas y en desgana de un público falto de esperanza que miraba con recelos al futuro de la serie. Lo mejor era parar, replantear ideas y buscar nuevas caras.

Y quizás fue lo mejor. Matthew Vaughn y su equipo se hicieron con el barco y han conseguido revitalizar (y mucho) lo que parecía imposible: devolver a los mutantes a la senda de la calidad. Tampoco es que me extrañe demasiado pues Vaughn viene de firmar la estupenda Kick Ass y la encantadora Stardust por lo que el feeling respecto a la película era bastante optimista y más o menos así ha sido. La película plantea los orígenes de los X-Men y como tal hace retrospección en historia e introspección en alguno de los protagonistas clave pero siempre desde planos menos conocidos y más novedosos para nosotros. La película podría funcionar como los orígenes de Xavier y Magneto pues la cinta no tarda en centrarse en esa especie de bicefalia insignie marca de la casa pero no se cierra a otras apariciones que si bien son menos importantes no significa que sobren y no aporten su granito de arena. Ahí tenemos a Mística, Bestia, Banshee, Angel o Havok.

¿Por qué me parece una película notable? Pues porque el espectador sale de la sala sin sentirse estúpido, porque nos presenta siempre el exquisito tema de la evolución y lo hace en un marco interesante como lo son los años 60, porque se atreve a meter la Guerra Fría o la crisis de los misiles como telón de fondo de una historia de ciencia-ficción, porque los personajes protagonistas responden a las expectativas y porque guión, ritmo, montaje y efectos simplemente funcionan. Vaughn ha sabido ensamblar todo eso en más de dos horas y ha conseguido que no estemos mirando el reloj cada dos por tres. Es una película que mira de tu a tu a X-Men 2 y que se permite cameos sintiéndose heredera de verdad de la saga y no queriendo ser un subproducto sacacuartos.

Y luego las dudas que pudieran suscitar James McAvoy y Michael Fassbender como Xavier y Erik respectivamente desaparecen al cuarto de hora. Son actores solventes y no les cuesta que olvidemos durante un rato a Patrick Stewart y al coloso Ian McKellen. Mención especial para Fassbender que comienza titubeante pero se erige como protagonista absoluto de la cinta y además con el pulso y carisma necesarios para gustar (y gustarse) bastante. Aunque no al mismo nivel, Kevin Bacon se mete en la piel de Sebastian Shaw y conforma un villano arquetípico pero bastante resultón y que además se acompaña de la fría Emma Frost interpretada por January Jones.


Pero aunque la película en líneas generales me gustase también tiene defectillos que pulidos habrían conseguido ser una pelicula ejemplar de superheroes. Ya me conocéis, quisquilloso sin solución. Los problemas que le he visto son algún bajón de ritmo, especialmente al principio y a mitad de la cinta aunque nada preocupante, el aspecto de Bestia no convence (ni su relación con Mística) y por supuesto los secundarios se quedan bastante al margen de todo (duele ver a Mística o Havok cogiendo polvo). Con respecto a si es buena adaptación habrá su más y sus menos. No he leído el cómic pero los entendidos en la materia dicen que modificado e inventado más de la mitad pero que plasma bien la esencia de los hechos. Pues con eso nos quedaremos.

En definitiva, buena película que me devuelve la ilusión por los mutantes de nuevo, con detalles del cine que sabe mezclar calidad y comercialidad, que toquetea con géneros varios (hay momentos de cine de espionaje incluso) y ante todo propuesta entretenida y eficiente a nivel visual. Ojalá tomen nota y el nuevo Spiderman siga por esta línea.

Salu2!

PD: Más películas en breve!

martes, 12 de julio de 2011

Criticas cinéfilas (LXVI): Airbender, el último guerrero


Dirección: M.Night Shyamalan
Año: 2010
NOTA: 4

Sinopsis. Aire, Agua, Tierra y Fuego son cuatro naciones enlazadas por el destino cuando la Nación del Fuego declara una brutal guerra a las demás Naciones. Tras un siglo de lucha, no parece haber esperanza de que algo pueda cambiar este entorno de destrucción. Aang (Noah Ringer), el más reciente sucesor del ciclo del avatar, deberá viajar por el mundo hasta llegar al polo norte, junto a Katara (Nicola Peltz) y a Sokka (Jackson Rathbone), para aprender a dominar los 4 elementos (principalmente el agua control) y acabar con la guerra. (Filmaffinity)

Casi he postergado esta entrada un año y casi ya había desistido de hacerla pero recientemente he vuelto a ver la película que enemistó para siempre a crítica y a M.Night Shyamalan: The Last Airbender. La película no es original del director hindú sino una adaptación de una de las series de animación más prolíficas de la Nickelodeon: Avatar. Se desistió por parte de la producción firmar la película con ese nombre debido a la llegada del Avatar de James Cameron pero parece que de cara a taquilla tampoco le afectó demasiado obviar su título original pues conquistó unas cifras nada despreciables para lo escaldada que salió la película de la crítica americana (y del resto del mundo). Esta película es la incursión de Shyamalan en los terrenos del cine infantil/juvenil y eso ya de entrada resulta chocante viendo los títulos precedentes del director. Y cómo era de esperar anda loco perdido durante toda la película. No sabe manejar ni guión, ni montaje, ni personajes ni el ritmo de la misma lo que la convierte en un pequeño despropósito dentro de su filmografía. A ver, vayamos por partes:

Guión. La serie original de Michael Dante DiMartino y Bryan Konietzko es la del típico shonen japonés donde un elegido, Aang, resulta ser la reencarnación del Avatar, la figura que traerá la paz y la estabilidad entre las cuatro naciones. La propuesta es sencilla y me resultaría irónico, por lo sobado ya del tema, que alguien como Shyalaman se viera con dificultades para adaptar un texto así. Pues bueno, las tiene. No encuentra la manera de contar la historia de forma cohesionada ni tiene interés en investigar sobre lo que cuenta. Por ejemplo, las diferentes representaciones de las regiones aparecen y no hay el más mínimo interés en saber qué piensa un mísero habitante de una villa reprimida como la Tierra. Sólo hay una pequeña inmersión en las aspiraciones de la nación del fuego pero lo demás queda totalmente descuidado. Podríamos seguir con la historia de Aang y los nómadas del aire, la repentina relación de la princesa del agua y Sohka(¿?), el origen del bisón volador (¿?)…etc. Parece mentira que M.Night falle con cosas tan nimias. Inexplicable.

Montaje. Seguramente lo peor de la película. No hay cohesión ninguna entre las diferentes partes. En un momento estás en un sitio, luego en otro y cuando ya estás situado te meten en un mundo de los espíritus por las buenas que nadie es capaz de explicar. Es como si faltaran trozos explicativos a cada paso que da la historia. No se puede contar nada así por mucha voz en off que intente subsanar el problema y evidentemente el ritmo es el mayor perjudicado.

Personajes. No transmiten nada y es una pena porque si los personajes hubieran tirado bien del carro hubieran evitado un poco el descalabro. Noah Ringer (Aang) aguanta el tipo como puede pero es que difícilmente salvaría ninguna interpretación. Katara prometía pero se diluye según pasan los minutos y Dev Patel se ahoga en constantes repeticiones de su “problema”. La frialdad con la que se presentan todos los personajes no invita a quererlos ni a saber nada de ellos. El más salvable tal vez sea Iroh, el tío de Zuko. Insisto, una pena. Y tampoco ayuda el doblaje de Aang o Katara.

Pero por suerte no todo es tan malo. Hay una pequeña parte de calidad en esta película que se traduce en tres cosas: ambientación, espectáculo y James Newton-Howard. La primera es bastante decente y se consiguen algunas vistas y encuadres bastante espectaculares. La segunda se resume en algunas escenas de acción bastante interesantes y alguna secuencia de cierta belleza (la del ritual de Katara y Aang con una cámara que los sigue mientras un manto de ceniza se aproxima es muy digna). Y la tercera ya es una constante en la ecuación Shyamalan, que no es otra que la música de Newton-Howard. Grandes partituras que rozan el notable.

En resumidas cuentas, es una película que falla en su ejecución y no es perdonable para el realizador que está detrás. Esta película tenía que haber sido “La joven del agua” comercial que hubiera restituido la imagen del hindú tras la fallida “El Incidente”. Pero nada, otra vez será.

Salu2!

PD: Próxima critica los X-Men