
Director: David Yates
Año: 2009
NOTA: 3,5
Año: 2009
NOTA: 3,5
Hace un par de días apareció el tráiler de la última película de Harry Potter (que realmente serán dos por aquello de sacar más tajada) y me vino a la cabeza lo que me aburrí con la Orden del Fénix. Suspiré y pensé: “Bueno, ya veré el final cuando las películas salgan en dvd”. Luego me di cuenta que la sexta no la había visto, que se me había olvidado. Como de quemado estaría que ni ya era consciente de lo que faltaba o no por ver. Ayer, en un azote de optimismo, me la alquilé junto a tres más (oferta maja) y bufff, es aún peor que la anterior. La entrada va a ser muy corta. El resumen podría ser el siguiente (SPOILERS, OJO):
1. Ya he perdido toda fe en David Yates. No me puedo creer que libros que han sido aclamados y devorados por lectores del todo el planeta no tengan ni un ápice de interés cuando son adaptados al cine. Es que desde Cuaron en la tercera y el entretenido campeonato entre escuelas en el Cáliz de Fuego no hay por donde coger a esta saga.
2. Luego tenemos el desproporcionado tiempo dedicado a tonterías románticas y escasos minutos contados a las importantes. Es que solo de acordarme los filtros amorosos, de Lavender Brown y de las miraditas de unos y otras me revuelvo sobre mí mismo. Buff, que luego rajamos de Crepúsculo y el fanservice descarado pero el camino que ha tomado esta saga para contentar a quinceañeras es para hacérselo mirar también…
3. Luego tampoco hacía falta que nos enseñaran por activa y por pasiva lo que hacía Malfoy con el armario evanescente. Con un par de veces ya sabíamos lo que hacía. Minutos perdidos.
4. ¿Cómo se llama la película? Harry Potter y el misterio del príncipe. El tal misterio del príncipe mestizo gestionado y tratado de la forma más nefasta que recuerdo.
5. Ron y Hermione directamente noqueados para temas de interés. Cuando los colegas de Harry no aportan gran cosa salvo envidias y amoríos adolescentes es para echarse a temblar. Efectivamente así fue.
6. Y luego el tema Dumbledore. Si la muerte de Sirius fue poco emotiva para mi gusto, esta se lleva la palma en frialdad. Supuestamente había una batallona a las puertas de Hogwarts pero aquí no, aquí resolución rápida, sentimentalismo, grititos de la Lestrange y a otra cosa. Eso sí, para ser inventada la escena de las varitas al aire reconozco que me pareció acertada.
7. Montaje pésimo.
¿Qué salvamos pues de este despropósito? Pues lo de siempre. Magnifica fotografía y vestuario, música correcta y su reparto de lujo (aunque muy poco aprovechado).
¿Sorpresas? Pues un muy convincente Tom Felton (Draco), el flashback de Tom Riddle, la escena de los maizales y que Luna Lovegood siga siendo adorable.
En resumidas cuentas, estamos ante la peor película de las seis. Suspenso.
Salu2!
PD: Eso sí, los trailers sí saben vendértelos…
2. Luego tenemos el desproporcionado tiempo dedicado a tonterías románticas y escasos minutos contados a las importantes. Es que solo de acordarme los filtros amorosos, de Lavender Brown y de las miraditas de unos y otras me revuelvo sobre mí mismo. Buff, que luego rajamos de Crepúsculo y el fanservice descarado pero el camino que ha tomado esta saga para contentar a quinceañeras es para hacérselo mirar también…
3. Luego tampoco hacía falta que nos enseñaran por activa y por pasiva lo que hacía Malfoy con el armario evanescente. Con un par de veces ya sabíamos lo que hacía. Minutos perdidos.
4. ¿Cómo se llama la película? Harry Potter y el misterio del príncipe. El tal misterio del príncipe mestizo gestionado y tratado de la forma más nefasta que recuerdo.
5. Ron y Hermione directamente noqueados para temas de interés. Cuando los colegas de Harry no aportan gran cosa salvo envidias y amoríos adolescentes es para echarse a temblar. Efectivamente así fue.
6. Y luego el tema Dumbledore. Si la muerte de Sirius fue poco emotiva para mi gusto, esta se lleva la palma en frialdad. Supuestamente había una batallona a las puertas de Hogwarts pero aquí no, aquí resolución rápida, sentimentalismo, grititos de la Lestrange y a otra cosa. Eso sí, para ser inventada la escena de las varitas al aire reconozco que me pareció acertada.
7. Montaje pésimo.
¿Qué salvamos pues de este despropósito? Pues lo de siempre. Magnifica fotografía y vestuario, música correcta y su reparto de lujo (aunque muy poco aprovechado).
¿Sorpresas? Pues un muy convincente Tom Felton (Draco), el flashback de Tom Riddle, la escena de los maizales y que Luna Lovegood siga siendo adorable.
En resumidas cuentas, estamos ante la peor película de las seis. Suspenso.
Salu2!
PD: Eso sí, los trailers sí saben vendértelos…







