domingo, 13 de enero de 2013

Críticas cinéfilas (85): Prometheus


 Director: Ridley Scott
Año: 2012 
NOTA: 4,5 

Sinopsis. Un grupo de científicos y exploradores emprende un viaje espacial a un remoto planeta, una rara estrella recién descubierta, donde sus límites físicos y mentales serán puestos a prueba. El motivo de la misión es que los humanos creen que allá podrán encontrar la respuesta a las preguntas más profundas y al mayor de los misterios: el origen de la vida en la Tierra. (FILMAFFINITY) 

¡Que frio me ha dejado la última película de Ridley Scott! Y aun duele más cuando muchos teníamos ganas de que volviera al sci-fi tras tantos años de ausencia por el género. La única explicación que veo es que deben habérsele enfriado las neuronas porque alguien que ha molado a tanta gente con obras como Alien o Blade Runner me cuesta creer que le haya salido un producto tan falto de carisma y hueco como este. Por otro lado he visto que el guionista es Damon Lindelof que visto lo visto mejor que no toque demasiados guiones de ciencia ficción si la idea que tiene es repetir lo visto en esta película, es decir: 

1. Lamentable guion. Cuando haces una película pensando en la siguiente y subrogando los giros e intereses en esa misma línea tienes una película hueca que no dice o cuenta nada. Es un prolegómeno de algo. Y además para adornar la perdiz se llena de incoherencias y preguntas sin respuesta (ah claaaro, si está Lindelof por ahí…)

2. Ausencia de personajes. Es verdad lo que dicen: solo se salva Michael Fassbender. El resto es un grupo que está para rellenar un poco. Y eso que están por ahí gente de la talla de Guy Pearce, Charlize Theron o Idris Elba. Un poquito de por favor. 

3. Ciencia-ficción barata. Me encanta la falta de sentido común que derrocha la película. Llevas a un equipo de expertos en diversos campos y lo primero que hacen es quedar en ridículo en cuanto toman sus primeras decisiones. Puedo respirar ergo me quito el casco y ya soy inmune a posibles organismos o bacterias. NO. Soy un geólogo experto que radiografío con tecnología todo el habitáculo en 3D pero llega el momento y me pierdo. Great. Soy un biólogo del copón pero veo un bicho que desconozco y me pongo a juguetear con él. Wonderful. Luego tenemos una no explicación al famoso virus alienígena que mata a extraterrestres de los que supuestamente provenimos pero que luego, a un humano corriente, lo transforma en un mutante saltarín. WTF? En fin, ya parece esto malmeter pero son cosas que ves y arqueas la ceja. Y hay muchas más del estilo. 

4. El error de conectar con Alien. Esto imagino que irá a gusto del consumidor pero yo creo que esta Prometheus no necesitaba apoyarse en una saga reconocida y que hubiera sido mucho mejor si hubiera iniciado una nueva historia desde cero. Comercialmente imagino que le habrá venido bien tener ese referente y seguramente los productores estarían mucho más tranquilos pero para lo que finalmente consigue ha sido más bien tiempo perdido que otra cosa. 

Pero no todo es malo. Su mejor baza son los diseños de producción, ambientación y efectos que realmente están a un gran nivel y salvan la película de ser un gran fiasco. La banda sonora funciona aunque tampoco es gran cosa. En fin, veo que es una buena idea en sus primeros minutos, prometedora (lol) si queréis, pero que se va desinflando demasiado en su desarrollo, no funciona apenas como película de ciencia-ficción y el guion nunca es un aliado para nada. Y así no se puede señor Scott, no se puede. 

Salu2! 

PD: Acabo de ver en IMDB que el guión de la próxima de Star Trek es de Lindelof. WHY???? La salvará Cumberbatch pero…U_U

domingo, 30 de diciembre de 2012

Resident Evil Revelations, un buen juego



Resident Evil es una saga longeva, con muchos títulos a sus espaldas, con algunos mejores que otros pero siempre una saga a considerar. Sin embargo el deterioro experimentado por la misma en los últimos tiempos y el poco sentido común de una Capcom que piensa que el survival es un género en decadencia ha llevado a cuestionar más que nunca las nuevas entregas que van saliendo, bien sean las numeradas o los spin-off. Por suerte, a los poseedores de una Nintendo 3DS, no nos ha tocado sufrir en esta ocasión una decepción porque, seguramente, Resident Evil Revelations es uno de los títulos más destacables y respetables del catalogo de la portátil nintendera. Veamos el porqué. 

El primer punto a favor de este juego es su irremediable tufo a survival. Probablemente hubiéramos querido que fuese mucho más surivival de lo que finalmente es pero es una buena ración si los comparamos con la tendencia a la acción simple y llana de la que goza en los últimos títulos, especialmente los numerados (el 4, 5 y 6). La historia se centra en un barco por lo que ese será nuestro escenario a lo largo del juego (descontando un par de fases fuera del mismo) y esa ha sido una sabia decisión porque: 1. los espacios son más cerrados y agobiantes y 2. hay muchas puertas y zonas diversas que van ampliando nuestro radio de acción. No es la gloriosa mansión del primer resident pero oye, menos da una piedra. En su contra tiene que no es un juego que dé demasiados sustos pues más o menos te esperas los lugares donde puede haber “problemas”. Por tanto, tenemos un survival que podría ser mucho más survival y que se le aleja del terror/horror más de lo que debería. 

El segundo punto es su trama y personajes. Tenemos a Chris y a Jill, marca de la saga ya forever and ever pero han aparecido unos cuantos personajes realmente buenos como Parker, Jessica u O´Brian que podrían dar mucho juego en futuras entregas. Respecto a la trama se podría decir que es muy mejorable porque tiene algunos altibajos pero me quedo con el entretenimiento que suscita durante todo el juego y las ganas de saber los próximos giros de la historia. 

El tercer punto es su presencia técnica. El juego es técnicamente el mejor del catalogo de 3DS a falta de ver que hará la misma Capcom con el Monster Hunter. Tiene grandes modelados y texturas, dispone de escenarios vistosos y juega con muchos efectos diversos que realmente lo convierten en una apuesta muy respetable. El único pero que tiene son algunas caídas parciales de frame rate bastante cantarinas y por suerte bastante focalizadas. 

El cuarto punto es su sistema multijugador. El juego ofrece el famoso modo Asalto para extender algo más la vida útil del juego que vendrá rondando las quince horas siendo generosos. Esta modalidad, que también puede jugarse individualmente, ofrece la posibilidad de volver a determinados escenarios, realizar misiones, conseguir nuevas armas y personajes desbloqueables y subir nivel como si de un action rpg se tratase. En esta modalidad se puede jugar al cooperativo vía online, lo que resulta un aliciente más para este señor juego. 

¿Qué cosas son mejorables? 

1. El control. Si Capcom y Nintendo tuvieron que sacar el famoso “megazord pro” para poder introducir el segundo stick nos podemos hacer una idea de lo intrincado de su manejo. Eso no quiere decir que no podamos domar el sistema al cabo de unas horas pero desde luego Capcom debería haber facilitado más su accesibilidad. Nintendo tampoco ha sido espabilada evitando el segundo stick. 

2. El otro punto importante es la sensación de repetición que se experimenta en el modo Asalto. Debería ser un modo más exclusivo, más diferente de la historia principal si se quiere, para conseguir tener un juego lo más redondo posible. 

3. Y por último prefiero que vuelvan los zombies. Estoy harto de Bows, hunters y bichos de diversa índole sacados de mentes aficionadas al terror. Por favor, Capcom, vuelve al horror survival cuanto antes. 

En fin, no tengáis dudas con respecto a este juego. Tiene cosas mejorables pero es sin duda un buen juego y uno de los mejores resident evil de los últimos tiempos. Aún se puede ampliar la experiencia survival pero vamos por la buena sintonía si exceptuamos, claro está, lo que está ocurriendo con la saga numerada. Eso no lo quiero ni en pintura. 

Salu2! 

PD: Capcom, perra, queremos segunda parte y no porteos a otras consolas. Ea!

domingo, 16 de diciembre de 2012

Críticas cinéfilas (84): El Hobbit, un viaje inesperado



Director: Peter Jackson
Año: 2012 
NOTA: 8,5 

Hace casi una década desde el cierre de aquella gigantesca adaptación cinematográfica de El Señor de los Anillos que Peter Jackson y su equipo afrontó con la decisión y riesgo de aquellos que estaban predestinados a hacer algo grande o perecer en el intento. Lo que era imposible vio la luz y la Tierra Media de J.R.R Tolkien cobró vida propia. El séptimo arte y público rindió pleitesía a semejante obra magna que devolvía la grandeza al género de la fantasía y la aventura y que nos hacía participes del inmenso viaje y sentimientos de aquellos personajes azotados por las circunstancias. Todo cambió cuando la Comunidad del Anillo cerrara su andadura en el monte del destino y la Tierra Media inundara las casas del mundo entero: la magia de Tolkien nos desbordó a base de sentimientos inenarrables. Peter Jackson lo sabía y aunque ha estado remolón (y no exento de problemas con la producción de la cinta) por fin nos trae el regalito de Navidad que queríamos: volver al cine de la mano de El Hobbit, la adaptación del entretenido cuento de Tolkien previo a la Guerra del Anillo.

(OJO SPOILERS) 

Esta primera parte titulada “Un Viaje Inesperado” es el comienzo de una nueva trilogía cinematográfica, elemento que no ha pasado desapercibido para nadie que conozca el cuento pues éste no llega ni a las 300 páginas. El Hobbit tiene unas características particulares que cuesta discernir como le sentará una adaptación estirada o servir de enlace con el Señor pero esto es un debate tempranero para sacarlo a relucir en este momento. Mis impresiones tras los 169 minutos de película son notabilísimas, casi podría decir que es una delicia aunque tiene algún pero que empaña el sobresaliente. Desmenucemos. 

PRÓLOGO ESPECTACULAR. No lo puedo catalogar de otra manera. El inicio de Bilbo (con Ian Holm interpretándolo) rememorando la historia antigua de la ciudad de Erebor es una maravilla. Cuenta lo que tiene que contar, se disfruta y te pone en antesala de la figura amenazante de Smaug. Lo hace todo bien (desde luego Peter con los prólogos siempre está tocado por mano divina). También vemos a un Frodo risueño virgen todavía de lo que en el futuro le iba a tocar vivir. Al principio rechisté con los cameos pero me han gustado por breves y discretos. Quedan bien.

PRESENTACIONES LÓGICAS. Aunque la crítica más feroz ha cargado contra el inicio de la película por lo dilatado de sus presentaciones la verdad es que El Hobbit cuenta con un grupo protagonista bastante grande y lo más sabio es perder algo de tiempo presentando a los personajes (y más cuando tienes a 13 enanos en plantilla). Desde mi punto de vista no lo considero un error sino un mal necesario que luego se traslada positivamente a la historia. Incluso viendo que algunos personajes han quedado muy en segundo plano no tengo dudas que potenciaran su participación en la siguiente. 

SENTIDO DE LA AVENTURA Y COMEDIA. La película cuenta con estos dos elementos muy potenciados, que es como debía ser. Más allá de los tintes épicos que Jackson le haya querido incrustar a esta película lo cierto es que son las aventurillas lo que mejor la acaba definiendo. Persecuciones, viaje, misterios, chascarrillos y peligros funcionan a la perfección. Igualmente ocurre con los momentos cómicos, muy bien planificados y distendidos alejando ese tono más serio y oscuro de El Señor de los Anillos (la comedia tampoco ha gustado a la crítica...¿le ha gustado algo?). El mejor sin duda el encuentro con los tres orcos. Divertidísimo. 


ACERTIJOS EN LAS TINIEBLAS. Lo mejor de la película para un servidor y seguramente uno de los mejores momentos de cine fantástico desde ya. No solo transmite las líneas escritas por Tolkien sino que las potencia y las recrea con eficiencia enfermiza. Gollum (Andy Serkis) se come la pantalla. 

LIDIANDO CON EL RELLENO. He aquí el primer problema que tiene la película: la información que suelta paralela a la historia principal. Aunque un fan de Tolkien no deje de disfrutar oyendo y viendo cosas como Dol Guldur, Amon Sul, el Nigromante, Gondolin o Ungoliant lo cierto es que no deja de ser relleno anexo que rompe el ritmo sobremanera. Estas ampliaciones, por guays que sean, no dejan de sumar metraje dilatando todo de manera artificial y resintiendo el ritmo. Algo parecido pasa con Azog y su venganza contra Thorin o con el bueno de Radagast y su escena de los conejos.

REVISION DE ESCENAS ESTILO PETER. Vuelven los planos aéreos, vuelven las batallas estilo Peter e incluso vuelven (en forma de guiños) escenas repetidas. Este es el otro punto que me disgustó algo de la película. Es evidente que Peter Jackson tiene su forma de filmar y ahora no vamos a venir los espectadores a cambiársela pero me ha parecido muy complaciente ver como algunas escenas son calcadas al Señor. Ejemplo lo tenemos cuando Bilbo se pone el anillo, idéntica a la de Frodo en La Comunidad del Anillo. Algo parecido pasa con las águilas. Estos guiños con tendencia al autoplagio me chirrían un poco de un tío tan perfeccionista. 

CASTING. Fantásticos todos. Que Martin Freeman lo iba a bordar tampoco iba a sorprender a nadie pero que Richard Armitage estuviera impecable como Thorin sí ha sido una grata sorpresa.


FOTOGRAFÍA. Andrew Lesnie está impecable. Rivendel es orgásmico. 

TECNICAMENTE SOBERBIA. No tengo palabras. Pluscuamperfecta. Y eso que no me gustó demasiado que optaran por digitalizar todas las criaturas. Eso sí, los orcos o Gollum auténticas maravillas técnicas. 

MUSICALMENTE COMEDIDA. Howard Shore ha compuesto una banda sonora de lo más interesante, con bastantes temas nuevos y algunos realmente geniales. Pero me quedé algo desilusionado al ver que en la película se han decidido mezclar demasiado con las partituras de la trilogía del anillo. Me hubiera gustado que se hubiera independizado algo más. 

3D 48FPS. Opté por esta modalidad para ver que tal era el polémico 3D a 48 fotogramas por segundo y la verdad es que salí bien contento de la experiencia. En los primeros minutos chirría un poco a nuestros ojos pero una vez acostumbrado todo discurre a la perfección (y eso que las gafas del cine eran más bien barateras). Buff, el momento de las águilas hay que verlo en este formato. Es especial. 

En fin, muy contento con esta primera parte. Años después la vuelta a la Tierra Media ha sido un placer fantástico del que no me arrepiento en absoluto, es más, las ganas por ver la segunda parte son irrefrenables ya. Ni se puede decir que es más de lo mismo ni que es un producto independiente de la trilogía del anillo pero sea cual sea el encaje final de estas películas yo espero (y deseo) que aspire a ser una obra referente del cine de aventuras y de fantasía. El primer paso está dado. 

Salu2! 

PD:A ver si me animo y escribo algo sobre la trilogía del anillo.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Once Upon a Time - Primera Temporada



Esta debe ser una de las series más raras que he visto en los últimos tiempos. Coger el imaginario de los cuentos clásicos y modernos, rejuntarlos, reditar sus pasajes e historias y crear una nueva es la seña de identidad básica de esta curiosidad televisiva. Es quizás por eso por lo que la serie de la ABC ha tenido tan buena acogida de audiencia, por ser un producto atípico que a su vez nos resulta muy conocido por todas esas historias y personajes populares de la literatura y ficción que tan buenos momentos (y malos) nos ofrecieron en su día. Pero tiene algo más, algo que lógicamente tira del carro y que ha hecho que la serie no se estrelle tras varios capítulos: el morbo. Sí, es el morbo de situar a personajes de fantasía y de muy diversa índole juntos en un mismo pueblo sin saber nada sobre quienes son y qué hacen allí. Expliquemos esto algo mejor. 

La serie nos sitúa en Storybrooke, un pequeño pueblo donde Henry vive con su madre, Regina Mills, una mujer severa y dura que para más inri es la alcaldesa de la población. El tal Henry, en una de sus locuras tempraneras, decide hacerle una a visita a una tal Emma Swan sin motivo aparente. El chico arenga a la detective a irse con él a Storybrooke revelándole no solo que ella es su verdadera madre sino que también es la clave para la salvación del pueblo. Emma se irá con él iniciando así la Operación Cobra, que no es otra cosa que romper el hechizo que mantiene a su población encerrada (y congelada en el tiempo) en Storybrooke. Entre esa población tendremos a nada más y nada menos que a gente del calibre de Blancanieves, Encantador, Pinocho, Caperucita Roja, los siete enanos, Rumpelstilskin o el Sombrerero Loco. Toda una party hard. Mola, ¿eh? 

Yo reconozco que al principio arqueaba la ceja a lo Carlos Sobera con cada capitulo porque me parecía imposible que aquello pudiera funcionar. ¿Cómo es posible que viéramos aquello que parecía la idea trasnochada de un guionista sin su medicación? Pues bueno, algo tendrá cuando está en plena emisión de su segunda temporada ya. Ese algo lo asocio, como decía al principio, en el morbo que desprende ver a Blancanieves y compañía en una historia diferente a las suyas de origen, reinventándolo todo y buscando un crossover definitivo que resulte lo más interesante posible. De momento ese crossover funciona, mejor o peor dependiendo del capitulo, pero funciona. Todos los personajes de cuento pertenecen, en esta serie, a un mismo mundo lo que ha facilitado que sea algo más creíble todo en su conjunto porque de cualquier otra manera hubiera sido caótico. Por tanto, ver a Rumpelstilskin codearse con personajes de Disney de momento está bien. 

Otro elemento que se ha mencionado bastante es el parecido estructural que tiene con la mediática LOST. La cadena ABC buscaba el nuevo pelotazo, una sucesora a una de sus series más relevantes y aunque argumentalmente son polos opuestos, en su estructura encontramos varios parecidos. El primero y más elemental es el grupo de personajes amplio que la serie maneja. Todos los personajes comparten un protagonismo y solo tres, cuatro o cinco son los de mayor envergadura para el guion. El segundo elemento es el de capítulos dedicados, es decir, hay capítulos donde cada uno de los personajes es el verdadero protagonista. Eso se refuerza conociendo su historia mediante flashbacks, recurso muy habitual en la serie de los losties. A ver cuanto tardan en aparecer los flashforwards… Y el tercero y último es la recreación de un lugar “especial” en el que ocurren cosas extrañas: en Lost era una isla y en esta es Storybrooke. 

Los actores están bien y cumplen su función. De momento quien parte la pana son Lana Parrilla (Regina) y Robert Carlyle (Rumplesti) que mantienen una interesante pugna por ver quien es más villano y quien la lía más parda. Ya en un segundo nivel tenemos a Jennifer Morrison (Emma), Ginnifer Goodwin (Blanca) y Josh Dallas (James) que tampoco se desenvuelven mal. Pero quien sin duda son mis favoritos ahora mismo son una caperucita roja (Meghan Ory) un poco Amy Winehouse o el Pinocho motero/macarra interpretado por Eion Bailey. No me esperaba semejantes recreaciones. Y por último comentar lo ridículamente horrible que es técnicamente. Por favor, señores de la abc productions, cúrrenselo un poco más o al menos que no se noten tanto los cromas. Muy mejorable y espero que la segunda temporada afinen mejor en este tema. 

Pues esto ha sido mi visión de la primera temporada de Once Upon a time. Yo la recomiendo aunque sea una serie muy particular. De momento entretiene aunque llegará un momento en que desvariará, eso tenedlo por seguro. En breve comenzaré la segunda temporada y ya he oído algunos de los nuevos personajes que aparecen. La cosa promete, cuanto menos. 

Salu2! 

PD: Ya falta menos para el Hobbit! OMG!!!!

lunes, 26 de noviembre de 2012

Críticas cinéfilas (83): Skyfall


Director: Sam Mendes
Año: 2012
NOTA: 7


He visto bastantes películas de James Bond, el numero ahora no lo recuerdo pero muchas, de todos y cada uno de los interpretes que se han metido en la piel del espía británico (hasta de la de Lazenby) y esta Skyfall puede pasar tranquilamente por una de las mejores. La llegada de Craig a la saga y la de algún productor de mente abierta a la Metro Goldwyn ha conseguido que James Bond respire de manera diferente, más realista y sucia si se quiere, pero diferente que es lo importante. Casino Royale fue un punto de partida inmejorable, luego llegó la decepción supina e infumable de Solace pero ahora, con Sam Mendes llevando el carro, ha salido esta Skyfall que sin ser superior a la primera parte de esta trilogía (tener a Eva Green, acción y guion suele dejar el listón alto) sí es lo que una película de Bond debe ser, o al menos lo que esperas de esta nueva hornada. Bond debe estar obligado a despeinarse y sangrar para olvidar cuanto antes la sombra de los Moore y Brosnan.

Lo primero que conviene señalar es que me ha seducido y mucho esa especie de introspección hacia el personaje protagonista que no se veía desde hace eones. 007 ya sabemos como es pero Daniel Craig aquí transmite como nunca que el superespia es humano y que como tal puede tener momentos de debilidad. Creo que humanizar al personaje es lo mejor de esta película, más allá de que siempre se podía haber hecho algo mejor de lo que Mendes consigue finalmente. Pero me conformo. Y luego continúa esa introspección a detalles del pasado, a personajes cercanos a Bond o al propio MI6, que también me ha parecido todo un acierto (es raro ver como Bond queda relegado por M en protagonismo y no echar de menos en absoluto el esmoquin ni las pistolas). También hay un villano convincente y bastante tocapelotas que facilita que la elección del casting haya sido para mi gusto muy acertado (aunque a Bardem le pongan peinados infumables). 

La película es de acción desde el mismo inicio. La persecución por Estambul ya te pone las pilas nada más empezar y tenemos ritmo y entretenimiento para todo el resto de la película. Hay quien dice que la acción en esta trilogía está desmedida, que esto no es Bond, que hay demasiada violencia, que es impersonal y que si le cambiamos el nombre y le ponemos Jason Bourne aquí nadie se percata. Bueno, es posible pero yo agradezco estos cambios. Agradezco que haya un Bond para cada época y ya será el público quien decida qué hacer o no con la saga si no le gusta los derroteros por los que tira. Yo prefiero mucho estos ritmos y estas formas porque para mi estaba demasiado estancada ofreciendo siempre el mismo producto y por ello muchos ya ni nos lo tomábamos en serio. 

Luego tenemos a Sam Mendes que ha sabido imprimir a la película ese tono de jugueteo con el cine negro, más oscuro si se quiere, que tan bien le ha sentado y de la que algo ya tenia la época Connery. Además discrepo con que el humor de esta película sea inexistente habiendo algunas escenas bastante buenas (sí mejorables) pero de comedia al fin y al cabo. Visualmente además es magnética, sabe embelesar como quiere y cuando quiere, desde los neones de Shangai a los túneles de piedra lúgubres de Escocia. En resumidas cuentas, técnicamente es sensacional. Y luego los actores están todos en su sitio y además bien, dotando de integridad al film. Especial mención a Judi Dench

Lo único malo y que le resta puntos son dos cosas: 

1. Bajón hacia el final. Aunque entretenido su clímax no deja de languidecer algo respecto a sus inicios, mucho más interesantes. 

2. Personajes secundarios no aprovechados. La película empieza a presentar a personajes que no acaban de cuajar en la película según pasan los minutos. Es posible que el objetivo sea el potenciarlos algo más en futuras películas pero por ahora, más allá de sus presentaciones, se han quedado algo huecos. 

En fin, nos hemos quitado el mal sabor de boca que dejó Quantum of Solace que era el principal objetivo de esta Skyfall. Superado este paso, creo que esta Skyfall es un buen camino para seguir con la franquicia siempre que mejore lo mejorable, por supuesto. A ver por donde nos salen en próximas entregas. 

Salu2! 

PD: ¡Y temazo pegadizo de Adele en los créditos, muy cools por cierto!

miércoles, 14 de noviembre de 2012

De 'vampires' y otras criaturas (1)



True Blood (S1-S2-S3-S4)

Si hay una cosa que no esperaba de mi mismo era viéndome series de vampiros y otras criaturas diversas. Empecé hará más de un año con la entrañable Being Human de la BBC, coquetee con la primera temporada de “The Vampire Diaries” y he acabado inmerso con la requeteconocida serie True Blood de la HBO. De esta ultima es precisamente de la que os quiero hablar un poco dado que es la única de todas ellas que he podido ir siguiendo con algo más de ritmo. 

No os voy a engañar. Si había algo que me atraía de esta serie muy por encima de su temática y la cadena que la emite es el nombre de su creador: Alan Ball. Este señor venía de firmar cosas como la inmensa Six Feet Under (historia de la televisión para un servidor) y la lógica dicta que las expectativas estuvieran por las nubes. Pues bien, True Blood no es que me haya decepcionado pero sí te hace tocar de pies con tierra, una serie que si bien entretenida no pasa por ser algo memorable y que se percibe más como un simple pasatiempo que por algo que realmente merezca la pena. Alan Ball en esta ocasión tiene un libreto en el que basarse: la serie literaria “The Southern Vampire Mysteries” de la autora Charlaine Harris. Sus personajes están basados en los libros aunque hace tiempo que ambas tomaron caminos diferentes y no sé si para mejor o peor porque no he tenido el placer de leer ningún libro de esta serie. En cualquier caso lo que me interesa comentar es el desarrollo televisivo de las cuatro temporadas que he visto (sé que hay una quinta finalizada y una sexta en preparación) y lo resumo tal que así: 

Personajes. Si de Alan Ball esperaba algo es que dejara su rastro inconfundible sobre los personajes y la verdad es que el sello está, especialmente en las primeras temporadas. Personajes bastante maltratados, hundidos en la miseria, que no les faltaba otra que vivir en un pueblucho como Bon Temps lleno de seres sobrenaturales y que sin embargo salen adelante y tienen personalidades muy definidas y variopintas. Para mi es el punto más destacable de esta serie a pesar de que la cosa haya degenerado bastante. En cualquier caso la amplia plantilla de personajes principales y secundarios permite que cuando alguna subtrama aburre otra resulte más gratificante lo cual siempre acaba dando oxigeno a la serie. No me decanto por ningún personaje porque me gustan y los odio a partes iguales prácticamente a todos. 

 Argumento. Por lo que he podido ver las temporadas tienen un patrón similar donde “alguien” o “algo” crea desconcierto en el pueblo y la cosa se va liando hasta implicar a gran parte del casting principal. Por lo general abundan mucho las tramas sobrenaturales mezcladas con los amoríos varios y un suspense contenido que nunca invita a querer saber más. En general, todas las subtramas son muy accesibles porque se van anticipando con facilidad. Sí me gusta la visión crítica que tiene de algunos aspectos de las sociedad norteamericana y como los saca a relucir. Y no me gusta la cantidad ingente de fanservice barato que tiene que llega a resultar hasta ridículo. Ya conocemos a la HBO y su “cuota/tasa” de tetas y culos por capitulo en sus series pero aquí ya resulta demasiado gratuito. Está bien que funcione como reclamo morboso pero pasarse lo veo contraproducente. 

Valores producción. La serie maneja diversos escenarios y técnicamente es decentilla aunque desde luego no son las partidas que más gasto deben generar del presupuesto. 

En fin, le podéis dar una oportunidad porque la serie ofrece más de lo que parece en un principio pero no le está sentando especialmente bien el tiempo que lleva en emisión (y eso que no he visto la quinta todavía). Si toleráis el fanservice y os va lo sobrenatural (punto a favor que no se quede únicamente en vampires y hombres lobo) True Blood puede ser una opción. ¡Ah, y los colmillos hacen “clec” cuando salen! (razón de peso). 

Salu2! 

PD: ¡Y sale Evan Rachel Wood!

lunes, 5 de noviembre de 2012

¡No cambies Shigeru!



Hoy podría haber hablado de muchas cosas: del Resident Evil Revelations, de lo troll que es Kubo Tite, de los 112.000 visitantes al Salón del Manga de BCN (¡joder, creo que solo faltaba yo O_O!), del asco políticos que tenemos, del sonido irritante que hacen los colmillos en True Blood o de alguna película de mi recamara pero lo cierto es que me apetece dedicar un editorial al señor Miyamoto que lo hemos tenido aquí recogiendo el Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2012 y me parece reseñable.

Shigeru Miyamoto para mí es un referente cultural. Así, en plata. Un hombre cuyas creaciones han traspasado tiempos y barreras para instalarse en la sociedad tiene que serlo. Él quería dibujar manga y acabó dibujándolo electrónicamente, y como ha reconocido en multitud de ocasiones, no le detuvo para continuar desarrollándose como ilustrador y perfeccionar su capacidad de expresión. Es un hombre que continua expresándose a través de sus creaciones, como todo artista que se precie y que sigue buscando nuevas formas de hacerlo. Alguien así merece todos mis respetos y entiendo su trascendencia dentro del mundo del videojuego donde ha sido exponente fundamental en su concepción. Y aunque para muchos ya es historia, para mí sigue siendo alguien de mucha relevancia que sigue con ganas de embarcarse en proyectos novedosos y trabajar sobretodo para que el videojuego sea cada vez más reconocido por todo el mundo. Se merece el premio este, los que ya tiene y los que estén por llegar. Porque uno puede no estar de acuerdo con que el videojuego abra vías para su reconocimiento social pero sí debería reconocer el camino del señor Miyamoto, es decir, el de la búsqueda y entendimiento que esta industria, que mueve más pasta que la cinematográfica, deba quitarse caretas y responder a aquellos que lo miran con cierto desdén e incluso desprecio. Hace poco leía en prensa generalista que cubría el evento de los Príncipes de Asturias que el videojuego era violencia y pasatiempo improductivo y lo complicado que resultaba encuadrar la figura de Shigeru en estos certámenes. Así tal cual, obviando las generaciones que con Marios, Zeldas, Donkey Kongs y demás fauna han crecido y se han divertido e incluso se han “socializado” (este concepto que tanto le gusta a Iwata) con otros compartiendo sus experiencias y emociones. Por esto se premia a ‘Miya’, por crear experiencias para la gente, por abrir mercados y mentalidades e ir abandonando el inmovilismo y el oscurantismo de algunos que se preocupan en exceso de que Pe y Mo jueguen con el nuevo Layton y no del flaco favor que hacen a su “querida” industria mirándose al ombligo.

Será muy difícil que el videojuego obtenga reconocimientos generalistas, de cierta dimensión social, que siempre estará más cerca del ocio que de la cultura y eso será así hasta el fin de los tiempos, pero si alguien ha conseguido traspasar barreras ese ha sido Shigeru Miyamoto y la gente que ha trabajado con él. A pesar de sus errores (que es humano y los tiene) no entiendo la industria sin el trabajo de este hombre y, por suerte, aún parece que hay gente que lo ve. Ahora a esperar sus próximos proyectos (Pikmin 3 retocando cositas para tenerlo en las mejores condiciones posibles en 2013 y otro proyecto del que no se sabe nada salvo que es un juego pequeño de cosecha propia). En ambos volverá a dignificar su profesión, no tengo duda.

Salu2!