
The Legend of Zelda – Skyward Sword
La leyenda ha vuelto. Midna y el crepúsculo los dejamos atrás hace ya unos añitos y las ganas de catar una nueva entrega de la saga comenzaban a ser ya generalizadas. Wii merecía un titulo zeldico desarrollado y pensado íntegramente para las capacidades que ofrece este sistema y este título es Skyward Sword. Vamos al análisis.
Historia. Según declaraciones de los responsables del juego (Aonuma y cía.) este Skyward Sword es el primero de la cronología, el origen de todo. En realidad no puedo estar en desacuerdo porque realmente los acontecimientos que suceden dan pie a entender eso pero también es verdad que algunos flecos no encajan bien del todo con otros títulos aunque bueno, esto es un tema menor, pues ensamblar la cronología Zelda es casi misión imposible incluso para la propia Nintendo. Link, aprendiz de caballero en Altárea, isla flotante donde viven los humanos, ve como durante la celebración del torneo Celeste con los pelicaros Zelda es engullida por un remolino negro que la transporta a las tierras inferiores. Link se presentará voluntario para acudir al rescate de su amiga y descubrir que el destino de ambos es mucho más grande de lo que nunca hubieran imaginado. Una nueva aventura épica y sorprendente nos espera.
Desarrollo. He aquí el gran tema de discusión. ¿Es Skyward lo mejor de lo mejor de la saga? Respuesta: depende. Por lo general, el aficionado a Zelda sabe que las posibilidades de la saga van aumentando según van apareciendo nuevas entregas pero parte de su esquema sigue permaneciendo inalterado. Por lo tanto, dependerá de factores muy subjetivos si este SS es el top zeldico, es decir, de si las novedades añadidas lo convierten en la mejor experiencia posible de la saga. SS innova en dos campos especialmente: overworld y mejoras, y mantiene sus señas como decía en lo demás (historia principal, armas, misiones, subquests y por supuesto sus mazmorras). Este Zelda incorpora algo que a todas luces debe permanecer y mejorarse: un overworld mazmorra. Es un concepto un poco ambiguo pero la idea es que los retos y los puzles ya te los encuentres antes de la mazmorra de turno. La sensación que produce es muy gratificante pues la sensación de desarrollo es constante reduciendo los tiempos muertos y favoreciendo que el interés vaya in-crescendo. Por ejemplo, las tres zonas de las tierras inferiores (Farone, Eldin y Lanayru) separadas y estancas (una decisión muy discutible) tienen sus respectivos templos pero tienen algo aún mejor: zonas previas casi tan largas e interesantes como los propios templos. Es decir, en Farone tenemos los bosques y los confines, en Eldin las distintas partes del volcán y en Lanayru las minas y el desierto antes de la refinería. Posteriormente, revisitaremos estas zonas y ampliaremos los territorios entrando en nuevas áreas que vendrán con nuevos retos e intrigas. Aunque el concepto de revisitar suene vago y poco pretencioso lo cierto es que por momentos parecen nuevas zonas por lo que tampoco lo veo criticable (muchos le han criticado esto al juego). El otro concepto es el de las mejoras de armas y pociones. Desde mi punto de vista, este elemento “rpgero” era fundamental y supone un cambio interesante (ahora un escudo de madera si arde lo pierdes por lo que tendrás que mejorarlo si no quieres palmar). La colección de objetos y la recolección de bichos son otros aspectos positivos pues se usarán para las mejoras. Las rupias, en esta entrega, pueden llegar a niveles de desmadre total pero creo que es uno de los primeros Zelda que obliga a gastar bastantes. Mola.
SS por su parte tiene grandes personajes secundarios pero las sidequest que nos “entregan” no han estado a la altura de lo esperado (Majoras puso el listón muy alto). Son normalitas, sin más. Los personajes desprenden carisma (esos Zelda, Malton y Grahim) a pesar de ese muermo de Fay (“Amo, ponga pilas al mando”) y la historia es una de las más simples pero bonitas de la saga. Con las mazmorras hay de todo (más fáciles o más difíciles) pero todas palidecen ante esa maravilla que es la Torre Celestial. Multitud de situaciones, uso de los artilugios, puzles, enemigos y líos varios. Lo mismo alguna mazmorrita más no le hubiera sentado mal. Los villanos ya no tienen esa magia de los antiguos pero sorprenden para bien (menuda gozada cogerle las armas a Iruoma en la Gran Caverna Ancestral).
No me quiero olvidar de las hypneas. Para mí han sido todo un acierto este fantástico reto de infiltración que se echaba de menos y que mejora mucho por mucho la experiencia vista en Twilight Princess. Ningún pero a potenciar este tipo de contenidos para el futuro.
Jugabilidad. Me voy a quedar con el calificativo que mejor define la experiencia jugable: fantástico. Porque fantástico es la detección de movimientos que nos permite sentir la experiencia como nunca antes otra entrega había conseguido. Nuestro brazo y el de Link es el mismo y nosotros somos los que movemos la espada y otros artilugios varios. Somos más protagonistas que nunca y somos mucho más vulnerables también. El control es algo complejo en sus primeros compases pero la experiencia que iremos ganando nos hace mejores y todo se va volviendo más intuitivo. En realidad la experiencia no es la 1:1 que nos prometieron pero si la suficiente para sentar nuevas bases. Por ejemplo, el mayor logro de este control es convertir los combates en algo apasionante y retador. Se acabó el atacar sin sudar. Ahora lo importante reside en buscar puntos débiles, direcciones concretas y afinar la precisión. Pero no solo la espada maestra sino también el látigo, el escarabajo volador, arco, cazamariposas o el resto del equipo se ajustan al perfil del control por movimiento (le podamos dar efecto al lanzar bombas y todo). El caso del escudo es exactamente el mismo. Podemos blocar y podemos presionar al rival para desarmarlo. En serio, todo lo que Nintendo quiera para sus próximos Zelda tiene que venir con este tipo de control implementando y presente para mejorarlo. Abstenerse de él seria todo un atraso y reconforta pensar que Wii U mantenga el Wiimotion Plus. El resto de menús son igualmente intuitivos. Dos botones son suficientes para movernos por menús y seleccionar cosas. Todo un acierto.
¿Lo peor? Sin duda, nadar. Se ha querido aprovechar el control por movimiento para nadar y me ha resultado molesto y poco práctico (torsionar el brazo era casi inevitable). Respecto a volar con el pelicaro, simplemente una gozada aunque es inevitable sentir que se podía haber aprovechado para multitud de situaciones.
Dificultad. Este ha sido otro de los temas de discusión polémicos. Desde mi punto de vista el juego se ajusta a unos parámetros sensatos. Tenemos bastantes corazones pero también han aumentado las situaciones de vulnerabilidad lo que provoca que en ciertos momentos sean muy necesarios (por no decir vitales). Con algunos jefes directamente no es mala idea tener incluso en un tarro un hada para regenerar algo de vida. Pero claro, también tenemos situaciones muy flexibles donde caerse por un precipicio no penaliza, mapas excesivamente aclarativos para ir avanzando sin problemas o mejoras de armas que no vienen acompañadas de enemigos más poderosos (bueno sí, aparecen los trolls grandes pero poco más). En cualquier caso, si eres un jugador que te van los retos Nintendo desbloquea al final el modo héroe para que te sientas como tal y puedas dar rienda a tu vena hard.
Aspectos técnicos. Bonito debate con esto también. Gráficamente es cumplidor y no tengo demasiados peros que ponerle aunque es evidente que no es el techo de la consola. Sin embargo, las carencias técnicas se han amilanado con un portentoso desarrollo artístico que realmente hace de esta entrega un juego muy preciosista. El famoso ambiente acuarela, los colores, los diseños de vestuario y los diseños de personajes y localizaciones es fantástico. Los modelados son probablemente los más perfectos de la saga (esta Zelda es amor platónico y la mejor ever) y los movimientos de Link siguen en evolución constante (el doble paso sobre la pared tras carrerilla es puro placer). La música es orquestada y salvo tres o cuatro temas realmente sobresalientes la podríamos definir de “muy ambiental”, quizás demasiado. En cualquier caso no le resta nada a la experiencia.
Resumiendo, que me ha gustado mucho y tiene mi seal of approval. EAD no decepciona cuando de un Zelda de sobremesa se trata y sigue expandiendo y mejorando la experiencia de lo que tiene que ser un juego de aventuras. Juego sobresaliente a pesar de sus fallitos y caprichos (las faronitas deberían estar vetadas) pero que no invalida la gran experiencia que supone. Aunque es posible que le falte algo más de ambición en algunos aspectos, Skyward Sword es uno de los mejores Zelda que existe. True Story.
Salu2!
PD: ¿He dicho ya que esta Zelda es puro amor?