martes, 6 de marzo de 2012

The Fades, más y mejor fantasía british


Seguimos con ficción británica, a todas luces la apuesta más atractiva para un servidor en estos últimos años. Hoy os hablo de una serie de fantasía y ciencia ficción que probablemente fuera una de las mejores series de 2011 y que sin embargo no parece haber tenido una respuesta de la audiencia en condiciones. Tampoco ayuda el desconocer si habrá segunda temporada para este 2012. Estoy hablando de The Fades, una serie teen de la BBC (BBC3 concretamente) que ha conseguido revitalizar un poco la parrilla británica de la cadena demasiado centrada en Merlines, fantasmas, vampiros y hombres lobo. Es evidente que Merlin y Being Human son las referencias del género en este sentido de la cadena y ahí están sus cuatro temporadas por cabeza para atestiguarlo. Sin embargo ya tocaba algo nuevo y creo que esta serie da respuesta a esa demanda.

The Fades es una serie rara para gente que disfruta de propuestas raras. Creo que esto conviene señalarlo de entrada. No estamos hablando de una serie que entre fácil y que el gran público acepte a las primeras de cambio. ¿Por qué? Pues por lo de siempre. Fantasía, ciencia-ficción y personajes atípicos que se mueven por intereses atípicos, el trío de ases. La serie presenta a Paul, un chaval de instituto que tiene sueños recurrentes de lo más extraños. Pronto se dará cuenta que esos sueños son premonitorios de algo bastante apocalíptico y que su destino no será todo lo tranquilo y placentero que él desearía. Sus habilidades se irán desarrollando una vez es captado por un grupo de gente especial llamado “The Angelics” el cual lucha contra el problema que suponen los “fades” (almas estancadas que no ascienden). Esa vida problemática la va intentando compaginar cada vez peor con la personal donde tiene a su madre, hermana, su colega Mac y Jay, su novia-rollete. La serie consigue sus mejores momentos precisamente cuando ambas partes se entrecruzan y en un mismo capítulo asistimos a una conversación surreal y metarreferencial entre Paul y Mac sobre literatura fantástica (o sobre lo que se precie) para posteriormente meternos tensión en el cuerpo con escenas de suspense y misterio. Ese es quizás su mayor acierto pero tiene otros. Uno de ellos es su sentido del ritmo. Fundamental que una serie de estas características no te haga bostezar por la aparición de algunos tópicos y lo cierto es que durante sus seis capítulos consigue que el interés sea creciente. Y el otro es el juego realidad-fantasía que exhibe la serie. La trama es muy directa y visceral, sin tapujos ni florituras. Hay rayos y flipadas sí, pero sabe mezclarlo con sexo, muerte y sangre consiguiendo conectar mucho y más fácilmente con el espectador. No añado la factura técnica y ambientaciones porque siempre suelen rallar a niveles altos en la BBC y ya sería repetirse. Caras conocidas no hay muchas pero las más reconocibles son Iain De Caestecker (Paul), Daniel Kaluuya (Mac), Natalie Dormer (Sarah y mítica Ana Bolena en Los Tudor) y Johnny Harris (Neil). Mención especial y magnánima para Mac, probablemente el personaje de la serie. Sus prólogos son memorables.

En fin, no sé cómo venderla mejor. Creo que es una gran serie, seis capítulos y una única temporada por el momento. Interesante, mejor según avanza, dialogos y personajes que merecen la pena y unas ganas de más que deja espectaculares. ¡Ya tardais!

Salu2!

PD: ¡Señores de la BBC, confirmen una segunda temporada, por favor!

martes, 21 de febrero de 2012

Criticas cinéfilas (LXXIII): Cisne Negro


Director: Darren Aronofsky
AÑO: 2011
NOTA: 8,5

Aronofsky puede sentirse orgulloso de ser otro de esos cineastas que saben bien lo que es mezclar personalidad con descontrol y obtener como resultado calidad. En realidad es algo que captas de inmediato en sus últimas películas cuando ves el retrato que realiza a sus personajes, muchas veces llevados al límite, que es donde él parece se encuentra más cómodo de cara a contar su historia y ahí tenemos como ejemplo reciente “El Luchador”. Además ha conseguido aunar ese punto del cine independiente que le caracterizaba con otro de comercialidad que ha acabado provocando que el interés por sus cintas se haya ampliado y abarcado un mayor número de públicos. Va aprendiendo el bueno de Darren.

Cisne Negro es una gran película porque, primero de todo, tiene todo un arsenal de referencias previas ya buenas de por sí. Aronofsky coge las riendas y toma sus bases de algunos de sus referentes que indudablemente van desde el desaparecido Satoshi Kon (el recuerdo a Perfect Blue es total) a algunos cineastas americanos y europeos, tales como Polanski. Eso no invalida el trabajo del director ni tampoco el resultado final de la película pero si ayudan a potenciar y aceptar sus virtudes. En segundo lugar es buena porque sabe transmitir perfectamente todos los detalles de la historia. Aunque en realidad es merito compartido con el trabajo realizado por los protagonistas, parte del seguimiento feroz y calculado de la cámara, el compaginarse con la gran banda sonora de Clint Mansell o el simple descontrol en el que entra Nina y del que es coparticipe el propio Aronofsky (el mismo descontrol al que hacía mención al inicio) hace que la intensidad por lo general se dispare y caigas atrapado en las alas del cisne. En tercer lugar, destacaría la fantástica ambientación opresiva que se traslada a los personajes y que facilita conectar mucho más con la historia. Los camerinos, la habitación de Nina, el pub…todos transmiten un extraño agobio y desasosiego que van acordes a los hechos ocurridos y sentimientos del personaje principal. Y en cuarto lugar, obviamente, las interpretaciones. Vincent Cassel borda al exigente director y Mila Kunis a la bailarina rival pero es evidente que es Natalie Portman el autentico eje en el cual gira todo el espectáculo.


El papel de Portman es complejo pero parecía que le venía anillo al dedo para demostrar su talento. Nina es una joven bailarina que ansía hacerse con el papel protagonista de El Baile de los Cisnes que su compañía estrenará en breve. Se considera capacitada para el rol pero el director le exige más, tiene una rival que consigue seducir mejor y tiene una madre que carga sus propias frustraciones en su hija. Nina teje, bajo semejante presión, una patología que la llevará a transformarse en el poderoso cisne negro aunque, por el camino, el precio pagado sea demasiado alto. Oscar 2011 a la mejor interpretación femenina. No es raro pues esta Nina es casi una extrapolación de la Portman real. La atractiva chica de Harvard que llegó al cine con una gran corrección técnica pero que no había conseguido superar interpretativamente a la niña que fue en Léon aquí se encuentra ante su punto álgido. Aronofsky provoca no solo que Nina se desate, se suelte y se convierta en el cisne negro sino, que en el proceso, Natalie Portman también consigue soltarse y firmar una de sus mejores interpretaciones. Ahora ya no hay excusas, ahora Natalie es una actriz completa. Y yo que me alegro.

Cisne Negro es una bonita locura, una lección de cine descontrolado y desatado que sigue distando, para mí, de la obra maestra que muchos dicen que es. Sin embargo, es una película potente y visceral, de las que atrapan al momento y no te sueltan hasta el final, de las que adoras irremediablemente porque sus virtudes anulan sus defectos y donde técnica y artísticamente funciona como un reloj. Que vengan más como esta, por favor.

Salu2!

PD: Proxima parada: The Fades.

domingo, 5 de febrero de 2012

Black Mirror: crítica y retrato


Otra miniserie británica la que os traigo hoy. Se llama Black Mirror y es, probablemente, una de las mejores cosas que le pasó a la ficción televisiva el año pasado. Viene firmado por Charlie Brooker al que ya vimos de qué pie cojeaba con la curiosa y rara Dead Set. Son tres episodios autoconclusivos que rondan la hora de duración y que tienen por objeto final una crítica social de las más contundentes que se recuerdan. ¿Os pica la curiosidad?

Black Mirror propone en sus tres episodios situaciones completamente distintas: un presidente del gobierno obligado a rebajarse ante las amenazas de un secuestrador, un joven que pedalea en una bici como un autómata y una pareja que vive sin intimidad. Personajes distintos, épocas incluso distintas e historias diferentes pero todas con un nexo común: la tecnología, o mejor dicho, las aplicaciones de esas tecnologías. La idea de Brooker sale a relucir según pasan los minutos y no le cuesta demasiado golpear al espectador pues está todo perfectamente calculado para hacerte pensar. Y ya lo creo que piensas, tu cabeza debate ante lo que está presenciando, te conmueve y las preguntas aparecen solas: ¿Qué aplicaciones o sentido les estamos dando a las tecnologías? ¿Es correcto o nos precipitamos y doblegamos ante ellas? ¿Podríamos llegar a vivir como autómatas totales en un futuro próximo? ¿Está la intimidad vendida? ¿Qué papel juega la moral en todo esto y donde queda tras semejante percal?

El mensaje de Black Mirror es muy potente y se difumina de formas diversas en los tres capítulos. The National Anthem, el primero, lleva al límite al primer ministro británico. No os cuento más porque el efecto sorpresa se perdería pero según se suceden los minutos se ve la enfermedad social que denuncian los guionistas, la del morbo desmedido de una población que ejerce además su presión a través de los medios y redes sociales como si de juegos de diversión se tratase. El resultado final resulta contradictorio pues esa misma gente que le daba al me gusta en facebook o twiteaba luego se horroriza al final. Este episodio es para ponerlo en las escuelas. Must see.

El segundo capítulo, 15 Million Merits, nos sitúa en un futuro indeterminado donde parece que la vida se ha vuelto terriblemente autómata. Las personas, encerradas en lo que parecen gigantescos edificios, pedalean en bicis estáticas para conseguir unos créditos canjeables. Éstos podrán usarse para pagar servicios, alimentarse y acceder al reality Factor X, la única vía (parece) para salir del “pedaleo diario”. Aparte de lo fantástico que está Kaluuya (pronto hablaré sobre The Fades, donde también participa el actor) este episodio es toda una declaración de intenciones contra los programas reality y sus audiencias. La moraleja final es también muy devastadora.

Y el ultimo capitulo es The Entire history of you. Este es el más redondo de los tres desde mi punto de vista porque es donde más claro se ve la denuncia a un futuro subyugado a la tecnología. En este relato la humanidad cuenta con un aparatejo incrustado en la cabeza que les permite almacenar todas sus vivencias y reproducirlas a posteriori con un pequeño mando a distancia. Esta tecnología provoca una crisis en la relación de la pareja protagonista a causa de la reinterpretación de los recuerdos. Dudas, nuevos enfoques, sospechas…la intimidad se ha convertido en un término voluble y efímero, cuasi inexistente y la humanidad, de nuevo, prisionera y atormentada, en resumen, infeliz.

En fin, otra vez la ficción inglesa por delante. Miniserie muy especial y de gran calidad que desde aquí os recomiendo encarecidamente.

Salu2!

PD: Zelda, Natalie Portman, series fantásticas, el detective más famoso…mucho por venir!

domingo, 29 de enero de 2012

Editorial Blues (6)



1. Open Australian 2012. (5-7, 6-4, 6-2, 6-7 y 7-5) para Novak Djokovic que consigue así su quinto grande. Un partido épico para el recuerdo y la memoria. Cinco sets de tenis espectacular y casi seis horas de pasión, entrega y tensión en la que es la final más larga de un grande de la historia. Solo faltaba la sangre en este duelo de titanes. Nadal ha tirado de alma y cabeza de nuevo para reponerse ante esa apisonadora de golpes que es Nole Djokovic. Se podría decir que el partido ha sido como sus últimos enfrentamientos pero con la salvedad antes comentada: la casta del balear. Ese punto de tesón le ha llevado por momentos a estar por delante del serbio y remontarle ese cuarto set en un tie-break agónico. El quinto set ha sido un más de lo mismo pero con lagunas, lagunas que le han costado el partido. Pero me quito el sombrero ante Rafael Nadal porque no tengo duda que viéndole jugar lo ha dado todo y que está en ese punto de sus buenos tiempos tanto física como mentalmente. A Nole nada que reprocharle, sigue siendo el mejor a día de hoy: golpes de largo recorrido espectaculares, afinado en servicio y alejado de los errores no forzados. Física y mentalmente también todo un portento. En fin, huele muy interesante este año tenístico. Y que no se me olvide, Azarenka fue clara vencedora en la final femenina y consigue su primer grande poniéndose número 1 mundial. Una locura autentica lo de la WTA.

2. Megaupload out. Se está intentando legislar en muchos países en contra de lo llamado “descarga ilegal”. La primera víctima de importancia ha sido Megaupload aunque el FBI dijera que lo ocurrido con el famoso portal de almacenamiento haya sido por otro tipo de delitos ajenos al tema descargas. Quizás sí, tal vez se cierre megaupload por motivos de gestión fraudulenta que desconocemos pero lo cierto es que el debate descargas está de candente actualidad (again). De momento los servicios de almacenamiento similares a megaupload han captado posibles indirectas y están limitando su actividad. ¿Qué está pasando? ¿Primer ataque serio a la red?

3. Satoru Iwata ha comentado cositas sobre Wii U, la futura consola de sobremesa de Nintendo. Es de esperar que en Junio, en el E3, se presente a lo grande y sepamos con certeza sus especificaciones técnicas y catalogo de salida. Por el momento han hablado del sistema online, la Nintendo Network, que parece que por fin pondrá a Nintendo en el mapa del juego “online”, una de las exigencias habituales de la industria y jugadores. También será la llegada de las DLC´s a la compañía (bien por el que las use) y alguna sorpresilla más habrá como esa que se rumorea de potenciar la conectividad entre portátil y sobremesa o el incorporar el NFC (lector estilo QR) en el mando de WiiU. Mucha cosa para el E3.

4. Crisis. Nuevo horrible dato de la EPA, recortes por ahí, Spanair y Público con concursos de acreedores, investigación, sanidad y educación comprometidos, corruptos declarados inocentes, el FMI dice que hay que ayudarnos…It´s crazy!

5. Cine. ¿A alguien le han gustado las nominaciones a los Oscar? Creo que este año me ponen más los Goya y todo. El mundo al revés.

6. Manga. En One Piece ya estamos en el Nuevo Mundo y la entrada al mismo no ha podido ser más motivadora: ballenas enormes, relámpagos, aguas bravas, cielo rojizo…MOLA! En Naruto seguimos con el rubiales luchando contra todos los bijuu y de paso haciendo amigos. Siempre pensé que alguna batalla de los bichos con colas veríamos pero esta batalla se está volviendo raruna y desde que el Kurama es colega ya ni te cuento. Beelzebub ha pasado a ser un shojo pero aún con esas me distrae (Aoi forever). Fairy Tail se prepara para el torneo de gremios (interés cero por ahora).

7. Series. Es posible que mañana tengamos trailer nuevo de la segunda temporada de Juego de Tronos. OMG! Y recordad, el frío vuelve de nuevo el 1 de abril.

Salu2!

lunes, 23 de enero de 2012

Incertidumbre sobre Misfits


Finalizada la tercera temporada de Misfits lo único que asaltan son dudas. Dudas sobre el desarrollo de la serie, dudas sobre sus personajes y dudas sobre cuál puede ser su futuro más inmediato. De momento sabemos que ha sido confirmada por Channel 4 (E4) para una cuarta temporada pero se desconoce cuáles son las ideas que llevan Overman y su equipo para despejar las incógnitas que acechan al problemático grupo de jóvenes que se “redimen” con servicios comunitarios.

La segunda temporada finalizaba con la salida de Robert Sheehan por expreso deseo del actor ya que se embarcaba en nuevos proyectos. Ahí, para muchos, ya comenzó la cosa a torcerse. Imposibilitados para olvidar a Nathan y el rol que jugaba en la serie (importante, no cabe duda) la opinión comenzaba a ser contraria a la serie. No lo llamaremos rechazo pero si desilusión. Joseph Gilgun venía a cubrir el hueco dejado por el carismático Nathan sin ser un reemplazo al uso sino una opción nueva para el grupo protagonista. Y la gente seguía pensando en el irreverente Nathan. Yo he sido un poco más feliz y sí he sabido olvidar a Nathan y me doy cuenta que la serie, en el fondo, sigue siendo lo que era y que el problema de fondo es que no han sabido contar ni explotar cosas más atractivas. Ahí es donde ha estado la verdadera asignatura pendiente.

Los 8 capítulos que han conformado esta temporada han sido víctimas de la irregularidad y casi ninguno pasará a la posteridad. Ni buenos ni malos sino todo lo contrario. Tienen destellos de lucidez, comedia ácida, los acentos british imposibles, los poderes, las situaciones y su parte dramático-macabra. Todo eso sigue estando en Misfits, no ha sido olvidado ni dejado de lado. El problema es que en esta ocasión todas esas características no han ido conjuntadas ni en la misma dirección, o si lo han ido, no han conseguido el potencial esperado. El ejemplo más claro es el de los poderes. Nuevos en su mayoría no han servido prácticamente para nada y han ido en detrimento del espectáculo (obviando los de Rudy y Curtis que sí han arrancado minutos aunque nada memorable). También se ha potenciado el carácter más introspectivo de los personajes para ver una evolución optimista de los mismos (la relación de Alisha con Simon, el rollete de Kelly, los de Curtis como mujer…etc.) perdiendo por el camino ese toque gamberro del que hacían gala en las temporadas pasadas. Solo Rudy se quedaba al mando de ese cometido y acaba quemado con las gracietas forzadas y obligadas pensadas únicamente para satisfacer a aquellos que aún pensaban en Nathan. El tiro por la culata. Y evidentemente las historias han pasado sin pena ni gloria si exceptuamos el primer y penúltimo capítulos que sí me han recordado más al Misfits de siempre. Menos nazis y milongas y más flipadas, por favor.


Así andan las cosas pero soy optimista. El final abre nuevas posibilidades y se cuenta con el cambio. ¿Mis deseos? Nuevos personajes y mucho secundario problemático. Lo primero lo tendremos pues la mitad del grupo protagonista parece que no renovará (solamente tendríamos a Rudy, Curtis y Kelly) y lo segundo debería ser una obligación. Con que anden algo finos con los guiones Misfits seguirá siendo una obligación para quien estos párrafos escribe. Dedos cruzados.

Salu2!

PD: The Fades - Próximamente.

domingo, 15 de enero de 2012

Odiados (7)

Vamos a empezar el año odiando que ya nos hacía falta soltar un poco de rabias contenidas. Los tres objetivos de hoy son muy jugosos. Preparad vuestros mejores adjetivos descalificativos y atacadles sin piedad.

Sasuke Uchiha


Sabíais que tenía que salir tarde o temprano. Está en las quinielas como uno de los personajes manga más odiados y que más animadversión generan entre el público lector de la serie Naruto (e incluso pone de mala leche a gente que ni lo conoce – true story-). No sabemos muy bien cuando empezó este odio repentino al personaje pero podríamos datarlo a partir del momento en que pasó de ser el engreído del Team 7 a ser el “vengador” oficial de la serie. Itachi, Orochimaru, Danzou, la misma Konoha o cualquiera que pase por su lado es objetivo del muchacho. Su obligación diaria es odiar. Y odia tanto que al final él mismo es el odiado. Porque aunque lo vistan de forma cool, aunque mire de forma cool, aunque tenga katana y técnicas cool y aunque sea la niña bonita a ojos del autor es una sombra de lo que antaño fue y nunca debió dejar de ser: el contrapunto del protagonista. Masashi Kishimoto, gran perpetrador de crímenes contra sus personajes, es el causante de todo esto. Sus guiños a Star Wars resultaban graciosos en su día pero ahora se le han ido de las manos. Sabemos que Sasuke será redimido y abandonará el lado oscuro gracias a Naruto pero no sabemos aún el cómo. Sus fans defienden su evolución y disfrutan del protagonismo arañado y metido con calzador de la gente del Pai-Pai (salvadores de la serie dicen) pero mientras tanto el chaval seguirá odiando. Ya nadie está a salvo. Damn you Uchina, damn you!

Kinoko Sarada


Os acordaréis de ella. Es la niñata de las gafotas de sol que iba toda tranquila ella por las calles de la Villa Pingüino. La chiquilla iba de moderna y cool, como una especie de adelantada a su tiempo que criticaba a diestro y siniestro. Me encanta cuando Arale la sacaba de quicio y acababa dejándola en evidencia. Personaje aterrador.

Draco Malfoy


Convendría señalar que el odio hacia Malfoy fue decreciendo con el tiempo pero no conviene olvidar lo detestable que era cuando era un chaval. Rico, pedante, engreído, ególatra, rastrero, tramposo, racista y un sinfín de descalificativos le van bien al rubiales de Slytherin. Se acompañaba de dos palurdos tal cual sirvientes e iba insultando y tocando los bemoles con los que se cruzaba. Luego conocemos al padre que resulta que no es mucho mejor. En fin, mis reconocimientos a Tom Felton por conseguir hacer odioso con tanta facilidad al chaval este.

Salu2!

PD: ¡Más odio próximamente!

sábado, 7 de enero de 2012

Outcasts, entre lo magnético y el descontrol


Hablar de Outcasts supone hablar de una de las decepciones del año pasado. Todos sabemos cómo anda la ciencia-ficción televisiva y lo huérfana que está de grandes proyectos desde que Ronald D. Moore cerrara Galactica y el hacha de la cancelación no tuviera piedad de Caprica ni Stargate Universe. No hay sustituta para un movimiento del tamaño LOST ni gente habitual del género anda implicada en proyectos. Sólo la magia de Doctor Who nos acompaña en estos maltrechos tiempos. Las cadenas, por otro lado, se han acomodado en el sci-fi policiaco y procedimental con cosillas como Alphas, Warehouse 13 o Eureka. Así están las cosas. Sin embargo la BBC sorprendió a todos y todas cuando presentó Outcasts, una esperanza para la ciencia ficción que acabó frustrada y cancelada a los 8 episodios. ¿Por qué? Pues bueno, por varias cosas.

Outcasts narra la historia de unos humanos que se instalan en el planeta Carpathia tras abandonar la Tierra, supuestamente inhabitable por algún suceso de gran magnitud imaginable. Estos humanos, liderados por Tate y Stella Isen, reconocidos científicos en sus respectivos campos, levantan Forthaven, una especie de segunda oportunidad para la raza humana. Sin embargo, sus propios errores del pasado en Carpathia, los problemas sociales y políticos de Forthaven o fuerzas naturales inesperadas del propio planeta pondrán difícil el conseguir una convivencia pacífica.

Leyendo esto es evidente que no es el súmmum de la originalidad en cuanto a los temas que propone, muy sobados ya por otras propuestas pero hay que reconocerle algo a Outcasts: es magnética. Dentro del fracaso que supone como serie es innegable que tiene muchas cosas positivas que de haberse enlazado bien no sería raro que fuese la nueva Galactica o algo incluso mejor. Las bases las tiene. Tiene a la humanidad llevada al límite, la exploración de nuevos territorios, las posibilidades sobrenaturales de esos territorios, conflictos internos, sociales, científicos y políticos y personajes atormentados. Además la BBC, como suele ser habitual, propone un envoltorio esplendido que se resume en localizaciones perfectas (creo que Sudáfrica) y fotografía de altos vuelos. En definitiva, unos valores de historia y producción muy notables. Entonces, ¿por qué se cancela? Os lo resumo en tres puntos:

1. Descontrol en los guiones. Ben Richards se hace la picha un lío con lo que se tiene entre manos. Apuesta por tres o cuatro temas para la trama general pero a la vez por ninguno de ellos. Parece estar tan preocupado porque el espectador no desconecte que cuando parece que los AC son la primera de las tramas incorpora al personaje Julius Berger como el azote social de Forthaven y cuando parece que Julius consigue protagonismo aparecen las tramas del C23 y C24 y un nuevo elemento sobre la mesa que frena las posibilidades de las dos anteriores. Al final lo que acaba ocurriendo es un solapamiento algo molesto que aturde al espectador. Que haya subtramas no es malo, más bien al contrario, pero creo que hay que saber dosificarlas y darles paso en el momento adecuado. Además pecan de falta de emoción cuando precisamente es el juego de intrigas y preguntas lo que más gusta de la ciencia ficción.


2. Personajes. Aunque tengamos a Liam Cunningham (Tate) o Hermione Norris (Stella) como puntales de la serie es innegable que falta interés por los personajes. La aparición de Jamie Bamber en el piloto animaba las expectativas pero queda rápidamente huérfana de personajes con potencial. Amy Manson (Fleur) y Daniel Mays (Cass) se hacen con parte del protagonismo pero no tienen demasiado tirón y sus cartas secretas se revelan precipitadamente condenándolos rápidamente. Tampoco Jack (Ashley Walters) y sus militares animan en absoluto ni tampoco los AC, que acaban siendo sólo promesas (desdibujadísimo el personaje de Rudi). Seguramente lo mejor es el rol maligno de Eric Mabius como Julius Berger y secundarios como el que interpreta Michael Legge.

3. El público actual. Yo creo que no podemos ser tan demagogos de pensar que esto se cancela porque no han dado con la tecla. Nos hemos vuelto unos impacientes que abandonamos series a los dos episodios si no nos han maravillado. Nuestra impaciencia es otro de los males de la situación actual sci-fi. Meditemos esto. Ale.

Resumiendo, Outcasts es ya historia, no tiene ni tendrá continuación y no sabremos nunca hasta donde podría haber llegado. Sólo sabemos que tiene algo que la hace especial y que incluso sus multiples errores no han conseguido anular. Algo no habrán hecho mal. Otra vez será.

Salu2!

PD: Creo que ya va tocando una entradita de odiados, ¿no?