Director: Neill Blomkamp
Año: 2009
NOTA: 7
Año: 2009
NOTA: 7
Ganitas tenía de verme un buen sci-fi en el cine a la espera de esa cosa llamada Avatar y creo que District 9 no ha sido una mala apuesta para quitarme ese mono. Seguramente no era una de mis apuestas más claras para ir al cine pero no me arrepiento en absoluto de haber visto esta película del primerizo Neill Blomkamp. Antes, como siempre, algo de sinopsis para ponernos a tono:
Hace casi treinta años, los alienígenas contactaron por primera vez con el planeta Tierra. La raza humana esperó un ataque hostil o un gran avance en la tecnología. No ocurrió ninguna de las dos cosas. Los alienígenas eran refugiados, los últimos sobrevivientes de su planeta de origen. Al tiempo que las naciones del mundo intentaban ponerse de acuerdo en lo que tenían que hacer con ellos, las criaturas fueron instaladas de forma temporal en el Distrito 9 de Sudáfrica. Ahora, la paciencia en cuanto a la situación de los alienígenas se ha agotado. El control sobre los extraterrestres ha sido delegado en la Multi-National United (MNU), una compañía privada que lo que le interesa no es el bienestar de los alienígenas sino las formidables ganancias que les podría reportar su impresionante armamento, en el caso de que pudieran hacerlo funcionar. Hasta el momento no lo han logrado; la activación de las armas requiere ADN alienígena. La tensión entre los extraterrestres y los humanos llega a un punto crítico cuando un operario de campo, Wikus, entra en el Distrito 9. (LA BUTACA)
District 9 es una película muy rara y es algo que notas cuando empiezas a verla. Una nave enorme se sitúa encima de Johannesburgo y una especie de documental (o semi-documental) comienza. Nos empiezan a empapar de información mediante diferentes intervenciones sobre el problema alienígena y nos introducen el famoso Distrito 9. Aquí la película va cogiendo forma y empieza, quizás, lo mejor de ella: la visión crítica que se respira. Los extraterrestres no llegaron para aniquilar razas pero los humanos así lo interpretaron y los apestaron hasta reducirlos a un ghetto plagado de miseria social. El miedo a lo desconocido nos hace amenazantes y capaces de barbaridades en pos de la seguridad, o eso se interpreta de algunos de los testimonios del documental. Por ejemplo, uno muy curioso es el caso del inmigrante marginado que apesta a sus extraterrestres vecinos también marginados y abogaría por un apartheid sin ningún problema. Muy curioso.
Pero la critica continua. Si por un lado está la temática social y la inmigración, por otro lado discurre la económica y la militar. Los gobiernos con intereses militares son una lacra inmunda que pisan a quienes tengan que pisar y cometen atrocidades al precio que sea. Si hay que experimentar o matar se hace sin ninguna moralidad. Blomkamp y su equipo lo dejan bien claro durante todo el metraje. Esta sería la primera parte de la película, tremendamente atractiva y de arriesgada propuesta que huye de lo típico y tópico.
La segunda parte es la que quizás más decepciona pero no por ser mala o engañosa sino porque quizás era la más previsible. Mucha acción, mucho tiro, persecuciones alocadas y ritmo frenético es lo que nos da esta película en los últimos cuarenta minutos. La historia había llegado a un momento en que era inevitable que se precipitara a esos niveles pero desvirtúa la sensación de redondez que estaba teniendo de la película hasta ese momento acabando en un gran contraste entre lo original y atípico y los fuegos de artificio y violencia algo exagerada. De todas formas es indudable (y al tiempo me remito) que la mezcla de géneros que se han visto en esta película es sensacional, porque sin darte cuenta te están hablando de segregación social como del drama del protagonista o cualquier otra trama que se englobe por momentos incluso dentro del thriller o la comedia. Estos contrastes que ya funcionan muy bien en las series de televisión (BSG DIOS), comienzan a hacerlo en películas de 112 minutos como esta. Será imitado y sino al tiempo.
Las interpretaciones destaca claramente el protagonista Wikus van der Merwe interpretado por un desconocido Sharlto Copley que borda sin problemas su papel. Wikus es un personaje altamente odiable que no se pregunta por la moralidad de las órdenes que recibe. Un personaje cínico y algo caricaturesco que se verá obligado a replantearse su vida en cuestión de horas. Quizás lo más llamativo sea su evolución vital y su cambio de pensamiento ante lo que ven sus ojos en el Distrito 9. Le acompañan algunos secundarios pero solo destacarán dos: Christopher y su hijo. Es otra de las cosas curiosas de la película, ese tándem extraño impensable al principio que brinda emocionantes escenas y algún que otro gag genial como el de la piruleta.
La ambientación sucia es perfecta para la situación asqueante que se respira y la fotografía es genial con esas secuencias abiertas brutales, en especial la panorámica de la nave en el cielo. Que se haya optado por la cámara en mano para filmar es una cuestión secundaria y eso que me gusta más lo tradicional y no el mareo habitual de la primera opción. Los efectos son también muy notables, desde los bichos hasta ese mecha Gundam. Todo cumple. Que sea una película con un presupuesto de 30 millones de dólares demuestra que con poco se pueden hacer grandes cosas y quizás abriría posibilidades a ver más cintas del genero syfi. Algunos críticos ya hablan de que será un clásico de la ciencia-ficción por su formato “particular” aunque yo creo que le falta una mayor aproximación a la especie extraterrestre y le sobra algo de violencia a lo Halo para serlo. Es una película notable y recomendable que espero no tenga secuela.
Salu2!
PD: Por cierto, han pillado a Copley para la peli del Equipo A ¡OMG!
PD2: Luffy y Edward Newgate se tutean (con un par); Sasuke ha vuelto más Sasucristo que nunca; Shunsui y sus jueguecitos peligrosos; el/la emo de Oracion 6 reparte; Basilisk y Libra siguen dándose piñas; aparece el ¿padre? de Ageha y da yuyu; Oga sale de su mundo interior y vuelve con ganitas; Watanuki aparece ante los Shaorans.
Hace casi treinta años, los alienígenas contactaron por primera vez con el planeta Tierra. La raza humana esperó un ataque hostil o un gran avance en la tecnología. No ocurrió ninguna de las dos cosas. Los alienígenas eran refugiados, los últimos sobrevivientes de su planeta de origen. Al tiempo que las naciones del mundo intentaban ponerse de acuerdo en lo que tenían que hacer con ellos, las criaturas fueron instaladas de forma temporal en el Distrito 9 de Sudáfrica. Ahora, la paciencia en cuanto a la situación de los alienígenas se ha agotado. El control sobre los extraterrestres ha sido delegado en la Multi-National United (MNU), una compañía privada que lo que le interesa no es el bienestar de los alienígenas sino las formidables ganancias que les podría reportar su impresionante armamento, en el caso de que pudieran hacerlo funcionar. Hasta el momento no lo han logrado; la activación de las armas requiere ADN alienígena. La tensión entre los extraterrestres y los humanos llega a un punto crítico cuando un operario de campo, Wikus, entra en el Distrito 9. (LA BUTACA)
District 9 es una película muy rara y es algo que notas cuando empiezas a verla. Una nave enorme se sitúa encima de Johannesburgo y una especie de documental (o semi-documental) comienza. Nos empiezan a empapar de información mediante diferentes intervenciones sobre el problema alienígena y nos introducen el famoso Distrito 9. Aquí la película va cogiendo forma y empieza, quizás, lo mejor de ella: la visión crítica que se respira. Los extraterrestres no llegaron para aniquilar razas pero los humanos así lo interpretaron y los apestaron hasta reducirlos a un ghetto plagado de miseria social. El miedo a lo desconocido nos hace amenazantes y capaces de barbaridades en pos de la seguridad, o eso se interpreta de algunos de los testimonios del documental. Por ejemplo, uno muy curioso es el caso del inmigrante marginado que apesta a sus extraterrestres vecinos también marginados y abogaría por un apartheid sin ningún problema. Muy curioso.
Pero la critica continua. Si por un lado está la temática social y la inmigración, por otro lado discurre la económica y la militar. Los gobiernos con intereses militares son una lacra inmunda que pisan a quienes tengan que pisar y cometen atrocidades al precio que sea. Si hay que experimentar o matar se hace sin ninguna moralidad. Blomkamp y su equipo lo dejan bien claro durante todo el metraje. Esta sería la primera parte de la película, tremendamente atractiva y de arriesgada propuesta que huye de lo típico y tópico.
La segunda parte es la que quizás más decepciona pero no por ser mala o engañosa sino porque quizás era la más previsible. Mucha acción, mucho tiro, persecuciones alocadas y ritmo frenético es lo que nos da esta película en los últimos cuarenta minutos. La historia había llegado a un momento en que era inevitable que se precipitara a esos niveles pero desvirtúa la sensación de redondez que estaba teniendo de la película hasta ese momento acabando en un gran contraste entre lo original y atípico y los fuegos de artificio y violencia algo exagerada. De todas formas es indudable (y al tiempo me remito) que la mezcla de géneros que se han visto en esta película es sensacional, porque sin darte cuenta te están hablando de segregación social como del drama del protagonista o cualquier otra trama que se englobe por momentos incluso dentro del thriller o la comedia. Estos contrastes que ya funcionan muy bien en las series de televisión (BSG DIOS), comienzan a hacerlo en películas de 112 minutos como esta. Será imitado y sino al tiempo.
Las interpretaciones destaca claramente el protagonista Wikus van der Merwe interpretado por un desconocido Sharlto Copley que borda sin problemas su papel. Wikus es un personaje altamente odiable que no se pregunta por la moralidad de las órdenes que recibe. Un personaje cínico y algo caricaturesco que se verá obligado a replantearse su vida en cuestión de horas. Quizás lo más llamativo sea su evolución vital y su cambio de pensamiento ante lo que ven sus ojos en el Distrito 9. Le acompañan algunos secundarios pero solo destacarán dos: Christopher y su hijo. Es otra de las cosas curiosas de la película, ese tándem extraño impensable al principio que brinda emocionantes escenas y algún que otro gag genial como el de la piruleta.
La ambientación sucia es perfecta para la situación asqueante que se respira y la fotografía es genial con esas secuencias abiertas brutales, en especial la panorámica de la nave en el cielo. Que se haya optado por la cámara en mano para filmar es una cuestión secundaria y eso que me gusta más lo tradicional y no el mareo habitual de la primera opción. Los efectos son también muy notables, desde los bichos hasta ese mecha Gundam. Todo cumple. Que sea una película con un presupuesto de 30 millones de dólares demuestra que con poco se pueden hacer grandes cosas y quizás abriría posibilidades a ver más cintas del genero syfi. Algunos críticos ya hablan de que será un clásico de la ciencia-ficción por su formato “particular” aunque yo creo que le falta una mayor aproximación a la especie extraterrestre y le sobra algo de violencia a lo Halo para serlo. Es una película notable y recomendable que espero no tenga secuela.
Salu2!
PD: Por cierto, han pillado a Copley para la peli del Equipo A ¡OMG!
PD2: Luffy y Edward Newgate se tutean (con un par); Sasuke ha vuelto más Sasucristo que nunca; Shunsui y sus jueguecitos peligrosos; el/la emo de Oracion 6 reparte; Basilisk y Libra siguen dándose piñas; aparece el ¿padre? de Ageha y da yuyu; Oga sale de su mundo interior y vuelve con ganitas; Watanuki aparece ante los Shaorans.



