jueves, 18 de diciembre de 2008

Nodame Cantabile #2 - Continúa la introducción



Nueva ración de Nodame Cantabile que os traigo, en concreto el comentario del tomo número dos de la serie de Ninomiya. Ya sabéis que voy a ritmo Norma Editorial por lo que estas entradas irán siendo mensuales.

Aviso- SPOILERS

Si bien el tomo anterior presentaba a los protagonistas y los que presumiblemente se irán haciendo con los puestos de secundarios de lujo aquí la tónica viene a ser similar. La autora continúa dando vida a nuevos personajes y entre presentación y presentación no olvida las anécdotas y el humor que son y serán seña de identidad de la serie. Si bien en el primer tomo era Ryutaro Mine uno de esos secundarios, aquí lo es Masami Akuyama, estudiante de tercero de percusión. Este personaje es un mundo aparte: claustrofóbico, pelo afro + bigote, vengativo...etc. Además es el primer personaje gay que aparece en la serie y como no podía ser de otra manera fija su mirada en Chiaki. Ya no es que lo admire (como medio conservatorio) sino que encima lo tiene endiosado hasta extremos surrealistas lo que dota al personaje de una personalidad arrolladora. Esto le permite ser partícipe de situaciones dantescas como las que protagoniza contra Nodame (número 1 en su lista negra) debido a los celos que le genera el ver a la chica cerca de Chiaki.

De este tomo también se disfruta el enfrentamiento por Chiaki que protagonizan Nodame y Masumi propuesto por Mine, el cual juega desde lejos siendo arbitro del asunto. Al final no acabará bien para ninguno de los dos pero conseguirán, al menos, llamar la atención de Chiaki.

La otra parte del tomo irá dedicada a presentar a otro enigmático personaje, un tal Milch Holstein. Su primera aparición es como turista pervertido y sin quererlo ni beberlo intenta embaucar a Nodame para ir al restaurante de su hotel a cenar. Nodame, que tonta no es, le ofrece cenar en su casa pero a sabiendas que quien lo preparará será Chiaki, el cual se desenvuelve bien con la cocina. Allí, situación surreal aparte, ocurre algo inesperado. El tal Milch descubre que Chiaki fue discípulo de Viera, a partir de lo cual se cabrea y decide marcharse de allí intentando llevarse con él a Nodame al hotel pero fracasa estrepitosamente en esto último con una “gran” estrategia (LOL) de Chiaki. Para darle morbo e interés al asunto se acaba descubriendo que el tal Milch no es otro que Franz Von Stresemann, uno de los directores de orquesta más importantes del mundo que ha venido a Japón para dar unas cuantas clases (y de paso formar una “Orquesta Special” con los chicos del conservatorio). A Chiaki se le cae el mundo encima mientras que Stresemann aprovechará para joderle y vengarse todo lo que pueda y más (entre la cena y ser alumno de Viera tiene argumentos suficientes). El primer paso es denegarle su traslado de expediente a Dirección aunque Chiaki insistirá. El viejo pervertido no dudará en usar a Nodame si hace falta para tensar la situación aún más.

Las situaciones cómicas se apoderan del tomo al igual que ya pasara con el primero. Nodame es un personaje cuya naturaleza se presta bien a ello y no es raro, por tanto, que su vida y sus momentos con Chiaki te pongan una sonrisa de oreja a oreja por lo descarado de sus acciones. Ella idealiza en su cabeza y no duda trasladarlo a sus acciones, de ahí que se autoproclame novia de Chiaki, que se emocione con la ducha de éste o se convierta en una autentica okupa gorrona. Es verdadera y Ninomiya la va perfilando perfectamente.

En cuanto a Chiaki vemos su frustración tanto al principio del tomo como al final. Sabe que sus metas no están en Japón y oír que japoneses viajan al extranjero a perfeccionar sus estudios le carcome por dentro hasta el punto de tener ganas de abandonar. Por ahora la fobia se perfila como el gran problema para Chiaki a corto plazo aunque la sombra de Stresemann tal vez la supere.

Salu2!

PD: ¡Nos vemos en el tomo 3!

PD2: El momento del brasero es EPIC.

lunes, 15 de diciembre de 2008

No está tan mal ser casual (1ª parte)

ANALISIS DS: 42 Juegos de Siempre – Training for your eyes

Ya hacía tiempo que no subía nada relacionado con videojuegos y teniendo en cuenta que me estoy empachando de tanta DS creo que va siendo hora de comentar lo que me han parecido algunos de ellos. Además no son juegos cualesquiera si no juegos del sello Touch Generations, la denominación impuesta por Nintendo para jugadores de todo tipo, raza o clase. Además, el hecho de viciarme a estos juegos ha generado en mí el eterno debate sobre este tipo de juegos, el casualismo y ya de paso, su futuro inmediato.

Estos juegos que se están vendiendo como rosquillos y que los jugadores dedicados solemos echar pestes cada vez que los vemos en los establecimientos en proporciones salvajes de 5 a 1 respecto de novedades más jugosas (juegos de toda la vida) están cuajando y no solo eso sino que su moda (que algunos pensaban pasajera) no está haciendo sino que incrementarse. Yo no los voy a defender ya que tienen un mercado amplio que lo puede hacer pero sí soy de la opinión que no está mal que se acceda a otros segmentos de jugadores que quizás antes no tocaban una consola por la complicación que suponía. Yo me quedo en el paso intermedio y pienso que pueden o deberían ser dos formas de entender los videojuegos que pueden coexistir y retroalimentarse muy bien. El problema surgirá o se acrecentará cuando esa balanza decaiga en favor de este nuevo mercado pero confiemos en las compañías (sobre todo en Nintendo quien más ha promocionado este debate). Pero bueno, vayamos al grano y a revisar los dos juegos en cuestión.



El primero de ellos es una pequeña joya, de esos que me voy a comprar seguro (ya que éste me lo han prestado) y que atiende al nombre de 42 juegos de siempre. Es un juego eterno, de esos que puedes jugar ahora que dentro de diez años y te va a seguir gustando sí o sí. Son 42 juegos en total repartidos en diversas modalidades: Juegos de cartas elementales, intermedios y complejos, juegos de tablero, juegos variados, juegos de habilidad y juegos en solitario. Todos se agrupan en lo que el juego llama la “sala de juegos” y donde el jugador podrá elegir qué jugar o como jugar. En un principio el juego te propone la colección, es decir, superar los retos que te presenta con el objetivo de ir desbloqueando los 42 y después jugar libremente con ellos. El juego baste decir que es un vicio irrefrenable y cuando uno te aburre te pasas a otro y vuelta a empezar. Los juegos que hay son:

Cartas: Mona, Spit, Mentiroso, Sietes, Memorama, Pig, Blackjack, Corazones, President, Rummy, Seven Bridge, Last Card, Last Card +, Poker, Texas Hold, Nap, Picas y Bridge.

Tablero: Damas chinas, Damas, Encasillados, Hasami Shogi, Reversi, Conecta 5, Barcos (destruye la flota, vaya), Ajedrez, Ludo, Shogi, Batalla Campal y Backgammon.

Variados: Burbujas (este es un LOL), Dominó, Koi-Koi y Pinchaglobos (ahorcado de toda la vida).

Habilidad: Bolos, Balanza, Conquista, Dardos y Billar.

Solitario: Solitiario, Fuga y Mahjong.

Es tremendo el surtido y cuando ya no le veas misterio siempre puedes ir subiéndole la dificultad para tu mismo ir viendo hasta donde puedes llegar. Su calidad grafica es sencilla pero muy efectiva (la que tiene que tener) y el juego abusa claramente del stylus (con los bolos ya puedes afinar o adiós). Tiene además la función del CWF de Nintendo para partidas on-line y también hay campeonatos (aunque está función todavía no la he visto en marcha). Es un juego de 10, de esos que hay que tener y que ni siquiera debería apodársele casual, ya que a estos juegos todos, o casi todos, hemos jugado en alguna ocasión.


Con el Training for your eyes voy a ser algo menos condescendiente. Este sí es un juego muy casual y muy innecesario para mí y para mis ojos. Su única función es valorar todas tus aptitudes visuales, desde la velocidad ocular o de reacción, pasando por la memoria, la agudeza o coordinación óculo-manual. El juego, como buen training, tiene su función de evaluación mediante un test que generalmente te suele deprimir ya que te meterá una década de años más en el cuerpo respecto de tu edad visual actual. Se estructura en juegos de practica básica donde encontraremos el mítico trilero, ráfaga de cifras, caza de cajas, buscar el circulo, cifras en orden (muy difícil este)...etc., entre otros. Por otro lado y para no hacerlo tan aburrido, el juego cuenta con prácticas deportivas. Esta es la parte más atractiva tal vez aunque no se trata de jugar a los deportes en sí sino que simplemente son evaluaciones dirigidas a tu vista. Por ello no es raro ver juegos como voleibol, tenis de mesa, basket, futbol, rugby, beisbol y boxeo. Serán pruebas del estilo: “mete el gol así, esquiva a tus oponentes, boxea donde tu rival te indique, devuelve la bola, remata entre zonas…”. Sencillos y atractivos pero cansinos a largo plazo.

El juego, además, tiene ejercicios para descansar la vista donde una voz va dando instrucción aunque esto fue probarlo y quitarlo porque para hacer dichos ejercicios no hace falta tanto espectáculo.

En definitiva, muy recomendable el primero y poco el segundo. Son la cara y la cruz del sello Touch Generations.

Salu2!

PD: Lo próximo bien podría ser el Mario Party...

PD2: No OP this week; Tsunade y Pain discuten; el viejo Yama no perdona; adios a Bixlow; aparece Regulus de Leo; Shao se pone serio; sin piedad entre los dos Syaorans.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Veronica Mars, la primera temporada



Veronica Mars
es otra de estas series plagada de tópicos que suele cuajar bien entre el público más juvenil durante determinados periodos de tiempo (series de moda) o bien como recambio temporal para otras series más mediáticas mientras éstas desarrollan nuevas temporadas. Una de estas dos opciones debió pensar la cadena norteamericana CBS ya que en su tercera temporada la serie fue cancelada y aunque probablemente fuera por un tema de audiencias o desavenencias con la producción, yo creo que su problema residió más en su formato y su extraño planteamiento que en otra cosa.

Es innegable que es una serie difícil de clasificar y por ello más difícil de catalogar y criticar resulta. La Wikipedia viéndose incapaz de definirla la engloba dentro de un género que desconocía por completo llamado “teen noir”, que vendría a ser un formato destinado a un público joven pero con licencias para introducir argumentos más adultos de forma eventual. Es precisamente esa imprecisión lo que creo que mata y perjudica mucho a esta serie y me explico. Si la idea original era hacer una serie para un segmento juvenil hazla pero si propones una serie donde no se aclara ni el guionista sobre el tema que tiene que tocar en cada episodio ya comenzamos mal. La primera temporada de Veronica Mars se nutre de esto y acaba siendo una mezcla de géneros (desde la comedia al suspense) demasiado alocado que acaba en una irregularidad aplastante.

La trama de esta primera temporada es bastante simple. Veronica Mars, hija del sheriff de Neptune (California), Keith Mars, ve como de pronto su vida da un giro de 360 grados tras conocer que su mejor amiga Lilly Kane ha sido asesinada. Keith inicia una investigación y llega a la conclusión que el asesino podría ser el padre de Lilly, un hombre rico y muy influyente. Esta acusación le costará el cargo a Keith y un gran descredito tanto para él como para Veronica que verá como pasa de chica popular en su instituto a ser el objeto de burlas de sus compañeros. Para rizar más el rizo, el novio de la protagonista y hermano de su mejor amiga asesinada, Duncan Kane, le dejará momentos antes sin causa aparente así como la madre, quien parece no encajar nada con marido e hija.

Ya en la actualidad, Keith decide dedicarse a la investigación privada y su hija, muy perspicaz y talentosa, le irá ayudando en sus casos. También ayudará a gente de su instituto a solucionar problemas a cambio de compensaciones económicas.

Este vendría a ser un poco el argumento base de toda la temporada donde se entremezclan capítulos dedicados a la investigación del asesinato de Lilly con otros dedicados a solucionar problemas de sus compañeros y aquí es donde me gustaría incidir. Esta mezcla de calidades, de estilos y de géneros desubica a cualquiera y genera incertidumbre. Un día estás viendo un capitulo que podría asemejarse a los de CSI y otro estás viendo como Verónica recupera un perro de una compañera de clase. En principio todo lo podríamos achacar al género en el que se engloba ya que busca un espectro amplio de público pero el precio acaba siendo alto y los guionistas se ven abocados a escribir capítulos muy diferentes e inconexos que benefician en poco o nada a la serie. Por otro lado tampoco anda escasa de tópicos como decía arriba por lo que no es raro ver amoríos y desamorios, líos de instituto, alumnos problemáticos o relaciones propias de culebrón.

"Sin camara..."

Y diréis, ¿y por qué ves esto si no cuaja? Bueno, principalmente por dos motivos. El primero es que lo que no consigue su trama sí lo consiguen alguno de sus personajes, es decir, estar bien ideados y perfilados. Es el caso del padre y la hija. Tanto Keith como Veronica funcionan bien como personajes y lo mejor de la temporada son sin duda las escenas que comparten, que por suerte, no son pocas. Llevan el peso de la serie y ello ha permitido incidir más en sus personalidades. Son carismáticos y sus diálogos entrañables, mordaces y ácidos cuando la situación lo requiere (casi de humor negro). También suelen rallar a buen nivel las voces en off de Veronica que vendrían a ser sus pensamientos compartidos con el espectador y que no andan escasos de críticas a todo lo que se ponga por delante. Los personajes secundarios complementan bien pero están claramente en un peldaño inferior. Ni Logan Echolls (el chulito-piscinas), ni Wallace Fennel (el mejor amigo) ni Eli Navarro (el macarra) ni Mac (la amiga informática)…etc. me han llamado especialmente la atención aunque no me importaría meter en mi vida a una Mac.

La segunda mentiría si no lo dijera pero siempre me han atraído las series donde hay investigación de por medio y esta no es la excepción. Eso sí, siempre que no me la combinen con dosis de capítulos inverosímiles como ocurre en Veronica Mars. En su faceta seria, es decir, la investigación detectivesca, la serie me ha dejado algo frio incluso en su argumento principal como es el asesinato de Lilly. Creo que han caído en obviedades y no les ha funcionado tan bien como debería o al menos no ha cumplido las expectativas que levantaba en su inicio.

Como referencia final, no me gustaría dejar pasar la oportunidad de destacar el trabajo de Kristen Bell (diosa del blog durante casi medio año). Ha sabido moldearse bien a los guiones y ha cargado bien con un papel protagonista.

En fin, una serie normalita de trama muy irregular plagada de subidas y bajadas, que recomiendo si no tenéis otra cosa que ver siempre que podáis soportar la mezcla de investigación juvenil más alborotos estudiantiles.

Salu2!

PD: Y la segunda parece que va por los mismos tiros y con fanservice incluido…

PD2: Me está gustando la quinta de Grey´s Anatomy. Quien lo iba a decir…