Lo más grande de unos Juegos Olímpicos es que se ven cosas que no se ven en ninguna otra competición mundial. Una de ellas es, lógicamente, a las mejores estrellas del deporte mundial y la otra, la motivación de superación de esos propios deportistas para hacer historia. La cita es la indicada para sobrepasar sus records, para plantearse retos o simplemente para demostrar quienes son los números 1. Es el caso de estos cuatro atletas y deportistas que personalmente me fascinan por motivos bien diferentes.
Yo ya no sé que decir de Rafael Nadal. Ya he subido algunas entradas a este blog en referencia al mejor tenista español de todos los tiempos y uno de los mejores del mundo y es inevitable volverle a citar en estos días más que nunca ya que consigue ser, oficialmente por la ATP, numero 1 del tenis mundial y campeón olímpico. Este año de Nadal tiene unos números espectaculares y no es para menos, pues ha desarrollado el mejor tenis del circuito. Roland Garros, Wimbledon, unos cuantos masters y campeón olímpico son muestra del potencial del manacorí. Pero ojo, aún le quedan el US Open que comienza en breve y la Copa Davis (que ya tiene una en su haber). En Pekín la volvió a liar consiguiendo ser campeón olímpico ante F. Gonzalez. Además, como anécdota, destaca que quiso vivir en la Villa Olímpica lo cual certifica que es un deportista genial en todos los aspectos. Como dijo Samaranch: “es un gran profesional y una gran persona que ha querido vivir en la Villa Olímpica”. Veremos que tal se le dan de ahora en adelante los Federer (para nada acabado) y los Djokovic, presumiblemente la mayor amenaza para Rafa hoy día.
Si hay que hablar de Michael Phelps, hay que hablar de leyenda viva. Quizás suene un poco exagerado pero lo que ha hecho en Pekín para mi es historia del deporte y un hito sin igual. Solo él y con él le ha endosado a la delegación norteamericana 8 oros. Que EE.UU es una de las grandes potencias en natación ya nadie lo pone en duda pero lo de Phelps es otro nivel. Recuerdo hace 8 años cuando en Sydney ya comenzó a aparecer por las piscinas pero que, irremediablemente, quedaba ensombrecido por nombres importantes como Popov o Ian Thorpe. Pasaron los años y en Atenas ya firmó 6 oros, en los mundiales otros cuantos y en los trials comenzó a marcar los mejores tiempos del mundo en las diferentes disciplinas. Una progresión alucinante que ha hecho que venga a Pekín marcándose el reto de superar el hito de Spitz y llevarse a su casa un total de 8 oros. Lo ha hecho con contundencia (salvo con aquel dudoso final con Cavic) y marcando en la mayoría record del mundo. Funciona bien los 400 m, en los 200 m, en estilos, en mariposa, en los relevos y no controla nada mal la braza y la espalda. Es un portento de la naturaleza que lo deja como el deportista con más medallas de la historia y con fuerza de sobra para incrementar más su leyenda en Londres 2012. Un deportista de estos que sale uno cada 50 años.

¿Y los oros de Usain Bolt? Tuve la suerte de ver sus previas y la final de los 100m (la mejor de la historia según la prensa internacional) y lo del jamaicano es escalofriante. Parece que sale discreto en la salida pero según se acercan los primeros 25 m ya se pone por delante y se va a una velocidad descomunal del resto y lo peor es que desde la televisión parece que no corre casi por esa zancada monumental que tiene. El caso es que batió record del mundo y dejó el crono en 9,69 segundos. Lo más alucinante del asunto es que aún lo podía haber bajado más ya que daba la sensación de que en los últimos metros se iba frenando. O_O
Y como el chaval quería volverse con un recital a sus espaldas de antología, en los 200 metros pulverizó el record del mítico Michael Jonhson y lo dejó en 19,30 segundos, cifra impensable en estos tiempos y como colofón se ha llevado el tercer oro en el 4x100 batiendo otro record del mundo. Me quito el sombrero ante este hombre, el más rápido del mundo. Brutal.
Y unos Juegos Olímpicos no serían unos juegos sin un recital de Yelena Isinbayeva. Plusmarquista mundial, con más de veinte records del mundo, con mil trofeos, fue oro en Atenas y ha vuelto a repetir en Pekín. La reina del atletismo ha vuelto a conseguir oro en salto con pértiga pero no lo podía hacer como el resto, sino dando un paso por delante y marcando otro nuevo record mundial que ella misma poseía. Ha dejado el salto en un 5,05 m, una cifra increíble que nadie va a superar en los próximos tiempos, salvo ella misma que capacidad tiene de sobra.
Magníficos deportistas únicos que, como siempre, emociona ver competir.
Salu2!



























